Decir que el iPad mini es un dispositivo a medio camino entre el iPad Air y el iPhone 5s es casi redundar en lo obvio. Aunque actualmente ya hay tabletofonos que difuminan bastante la delgada linea divisora entre smartphones y tablets, las cosas en el catalogo de Apple siempre han estado mucho mas claras, y por eso el Mini es bien aceptado como punto medio natural entre iPad y iPhone.

Sin embargo, las cosas que ponen en esta situación al mini van mucho mas allá que una mera cuestión de tamaño. Y es que recientemente, tras hacerse con el ultimo modelo del tablet manzanero de reducidas dimensiones, la gente de iFixit ha encontrado que debajo de la piel tiene pruebas inequívocas de un legado en común con sus hermanos.

De entrada tenemos una pantalla provista por LG y que alcanza 326 píxeles por pulgada, poniéndose así al nivel del iPhone, y dejando francamente mal parado a su hermano mas grande. Sin embargo, el resto de las características del panel son mas similares a las del iPad Air, aun cuando el controlador del sensor táctil para la pantalla, de parte de Broadcom, es común en los tres aparatos.

Algo parecido sucede en lo que toca al chipset, dónde la mayor parte de lo que los chicos de iFixit han encontrado es idéntico a lo visto en el Air. No así, el procesador A7 que ha venido a representar un salto abismal respecto a lo encontrado en el iPad ini del año pasado, es el mismo modelo montado por el iPhone 5s, lo que es sinónimo de menor potencia respecto al modelo mas grande y esbelto.

La verdad es que Apple ha hecho un excelente trabajo con esta actualización, presentándonos un dispositivo que resuelve casi todas las carencias del año pasado. Por cierto, si te gusta el iPad Mini Retina, y quieres hacerte con uno, lo mejor es que no sigas posponiendo la contra, pues se rumorea falta de stock para satisfacer las necesidades de la campaña navideña.