Aunque hubo un tiempo en que tener 512MB de RAM era lo más alto a lo que se podía aspirar para un smartphone, que dados los tiempos que corren es una cantidad de memoria que se considera mas bien pobre, por lo menos para el sistema operativo del robotito verde. Y es que con el crecimiento de la plataforma y el aumento de las prestaciones, a Google se le fue olvidando controlarse en lo que a recursos se refiere, y ante la ame de Microsoft, ahora parecen querer reparar el daño hecho.

Es precisamente por tener un enemigo de la talla de Windows Phone mirando con recelo la descuidada gama baja de Android, que Google ha decidido poner todo el empeño que sea necesario para optimizar su sistema operativo de modo que funcione todo lo eficiente que le sea posible con dispositivos de entrada. Para ello han creado Project Svelte, que busca repetir el fantástico trabajo realizado con Project Butter cuando decidieron mejorar la interfaz y fluidez en Jelly Bean, esta vez enfocándose en mejorar al extremo el consumo de recursos. Microsoft y Nokia están ganando terreno en la gama media Para lograr sus objetivos sin tener que sacrificar demasiado, en el AOSP, han prometido que ademas deshacerse de todo aquello que no sea fundamental para el sistema, implementarán técnicas como zRAM y KSM. El zRAM ya es un viejo conocido para aquellos habituados a probar ROMs de terceros, y básicamente crea una unidad SWAP en la memoria RAM, que en términos simples, es comprimir los datos, dejando de este modo mas memoria aprovechable.

En cuanto al KSM, se trata de una interesante tecnología que evitará la duplicación de datos dentro de la memoria de acceso aleatorio. En lugar de eso, el sistema se encargará de evaluar si diferentes procesos requieren la misma información, de modo que en lugar de crear dos copias de los datos que y cargarlas a la RAM, solo se crea una copia por vez, que será compartida en simultaneo por todos los procesos que la necesiten.

El ultimo paso en la mejora del consumo de recursos quedará de parte de los desarrolladores de aplicaciones. Para ello Google ha agregado herramientas dentro de su API que permitirán detectar si estamos ante un dispositivo de entrada o si por el contrario tratamos con un tope de gama, y en función de esto ser mas o menos glotones con los recursos de los que se dispone.

Personalmente creo que Google ha tomado una decisión excelente en un momento critico. Y es que pese a que lo que da dinero es la gama alta, el mejor modo de llegar a nuevos usuarios siempre serán los smartphones mas asequibles, y eso es algo que Microsoft comprendió hace ya bastante, por lo que ha estado haciendo un excelente trabajo. Ahora en Mountain View quieren hacer lo propio con Android KitKat.