Microsoft está poniendo toda la carne en el asador con las pequeñas tablets Windows 8.1 menores de 10 pulgadas. Como muestra de este apoyo, el vicepresidente de la división OEM del gigante informático se trasladó a la IFA 2013 en Berlín para acompañar a Toshiba en la presentación de su nueva familia de dispositivos de pequeño tamaño, Encore.

tabletas con windows 8.1

A principios del pasado mes de mayo, Acer presentó la primera tableta de 8″ pulgadas con Windows 8 del mercado. Este curiosos dispositivo ha resultado ser un completo fracaso, aportando a la compañía unas ventas muy por debajo de lo esperado. Tras la IFA 2013, nos quedó clara la sensación de que tanto Microsoft como fabricantes tipo Dell o Lenovo entre otros, iban a apostar muy fuerte por este tipo de dispositivos por la sencilla razón de que las tabletas de pequeño tamaño se venden literalmente como churros. Los fabricantes lo saben, este nuevo hueco en el mercado es una mina de oro que todos quieren explotar pero pocos los consiguen.

El problema de Microsoft para que sus pequeñas tabletas con Windows 8.1 puedan alcanzar el éxito es un error en la base. Es tan fácil como reconocer de forma objetiva que el sistema operativo no está diseñado para tal propósito. Desde el principio Microsoft decidió dividir su nuevo sistema operativo en dos partes bien diferenciadas, la parte de entretenimiento con la nueva pantalla de inicio llena de aplicaciones y la parte productiva con el escritorio clásico, independientemente del tipo de hardware que lo montara.

tabletas con Windows 8.1

Tras probar durante varias horas tanto la pequeña tableta de Acer como la nueva de Toshiba, la decisión estaba clara, no tienen sentido alguno. Por mucho que se mejoren los procesadores, las especificaciones técnicas, el chasis o incluso se bajen los precios con respecto a la competencia para intentar llamar la atención al consumidor, esta idea está abocada al fracaso desde el principio.

Las tabletas de tan pequeño tamaño están más que por ninguna otra razón diseñadas para entretener al usuario, para consumir contenidos navegando por la web, visualizar fotos o jugar con las aplicaciones. Una parte productiva en un dispositivo de este tamaño no encaja por ningún sitio. Imaginaos no sólo el sin sentido de tener que estar apuntando con una certeza máxima a los pequeños botones de apenas milímetros de las ventanas, sino también editar fotografías o vídeos en pantallas de tan pequeño tamaño, o trabajar con nuestros documentos de Microsoft Office 2013, que por cierto viene pre-instalado en esta clase de productos.

tabletas con windows 8.1

El rayo de esperanza, la pantalla de inicio de Windows 8.1. Esta es la única arma con la que cuenta tanto Microsoft, que previsiblemente presentará a finales de año una Surface mini, como sus socios de hardware para competir con rivales de peso asentados en este mercado con bastante antelación. Estamos hablando de hacer competir a una tableta como la nueva Toshiba Encore, cuyo lanzamiento se espera para estas navidades, con el iPad mini, Google Nexus 7 o la nueva Samsung Galaxy Tab 3. Complicada misión de alcanzar el éxito sin duda con este panorama.