Según diversas fuentes, el próximo 10 de septiembre es la fecha escogida por Apple para presentar sus dos nuevas perlas de la corona: el iPhone 5S, sucesor del actual iPhone 5 y el iPhone 5C (o iPhone mini o iPhone low-cost), una versión mucho más barata y que intentaría competir en la gama media, un mercado donde la competencia, representada principalmente por Android, está ganando mucho terreno.

Sobre las características que podrían incorporar ambos dispositivos, el iPhone 5S seguiría la estela que han dejado los anteriores modelos S en el iPhone, terminales que antes que innovar en diseño o en cambiar por completo el concepto del terminal mejoran las características técnicas y las acompañan de alguna función exclusiva y diferenciadora. En el caso del iPhone 5S esa función sería el reconocimiento de huellas dactilares, una característica que quedó expuesta en el código de la cuarta beta de iOS 7 (en la beta 5 ese mismo código fue eliminado, confirmando en cierto modo su veracidad).

Sobre el iPhone 5C, del que insistimos sólo es un nombre especulativo, ya hemos discutido a fondo sobre sus posibles caracaterísticas. Llevaría una carcasa de plástico, y por tanto en varios colores y unas especificaciones técnicas que probablemente se quedarían a medio camino entre las del iPhone 5 y el iPhone 4S, con prestaciones en hardware relativamente modestas.

La importancia de un iPhone más barato

iPhone 5

Mucho se ha especulado, y no es la primera vez, sobre la necesidad de un iPhone más barato. La idea lleva dando vueltas, bien como rumor bien como algo más factible, prácticamente desde la salida de la segunda generación de iPhone, el iPhone 3G. Pero es ahora, con Android dominando la gama media, Nokia aspirando a convertirse en el rey de la gama baja con Windows Phone y con una gama alta que está quedándo cada vez más saturada cuando Apple tiene que hacer algo al respecto.

No en vano, según datos externos el porcentaje de venta de iPhone 4 y 4S dentro del total de iPhones se acerca el 50%. Las buenas ventas del iPad mini y las del iPad 2, este último sobre todo en educación, también reflejan la necesidad de dispositivos más económicos en estos segmentos. Un iPhone más asequible podría empezar a tener mucho más sentidos en mercados con menos renta per cápita, y en segmentos demográficos como el el educativo. Aparte, vendría en varios colores, una estrategia que en el pasado ha demostrado su efectividad en la gama iPod.

Parece por tanto que saldremos definitivamente de dudas el próximo 10 de septiembre. Estaremos atentos a una confirmación oficial por parte de Apple a la prensa.