La creciente popularidad de los juegos móviles basados en películas es uno de los fenómenos más recientes que cualquiera ha podido observar últimamente al entrar a las tiendas virtuales de nuestros smartphones y tablets. De repente se ha vuelto común acceder a nuestro menú y encontrar que el estreno de la semana también tiene su adaptación para móvil. Esto no era común hace un par de años, ¿por qué ahora sí?

Monsters University, la última cinta de animación de Pixar ha logrado recaudar en su segundo fin de semana poco más de 46 millones de dólares para lograr hasta el momento un acumulado de más de 171 millones. Se trata de uno de los grandes estrenos cinematográficos del verano que en tan sólo dos semanas se ha colocado ya como la sexta película más taquillera del año, junto a Fast & Furious 6, Oz The Great and Powerful, Man of Steel y el primer lugar de la lista, con más de 400 millones de dólares: Iron Man 3. Una cosa que todas esta producciones tienen en común, aparte de ser millonarios éxitos de taquilla, es que absolutamente cada una de ellas cuenta con su adaptación para móviles y ni una sola de ellas ha producido una adaptación para consolas convencionales de videojuegos (Xbox 360, Wii U, PlayStation 3).

Es un hecho palpable a primera vista, los juegos móviles basados en películas se han instalado de lleno en esta plataforma, pero han abandonado las consolas tradicionales. Los factores detonantes y los motivos que mantienen esta tendencia pueden ser diversos, aquí presentamos los que consideramos principales.

Iron Man: el estigma y la migración

Juegos móviles basados en películas

Esta tendencia de ausencia en las grandes consolas ya fue observada desde el año pasado, cuando estrenos que lograron sobrepasar la barrera de los mil millones de dólares, como The Avengers, The Dark Knight Rises, Skyfall y The Hobbit no tuvieron el detalle de desarrollar un juego grande, sin embargo, en mayor o menor medida se encargaron de realizar adaptaciones para móviles donde había diversas situaciones en común, sin importar el formato o género del juego: La descarga de los títulos era gratuita o con un costo mínimo, el nivel de dificultad era mínimo, al grado que un niño podría jugarlo, estaban disponibles mínimo para iOS y Android, y lo que eran gratis incluían la posibilidad de incrementar la experiencia de juego mediante el pago de pequeñas cuotas para adquirir mejoras.

Los videojuegos basados en películas poseen una reputación muy mala. En otras palabras, las compañías desarrolladoras y los estudios generaron una mezcla de juego convencional con free-to-play con la finalidad de ofertar un título especialmente diseñado para el jugador casual o el cinéfilo que llevado por la emoción de la experiencia en la sala de cine descargase, en un impulso, desde su smartphone la adaptación para videojuego. Un proceso que era visto en menor medida pero similar con los videojuegos de consolas. El espectador salía de la sala ubicada al interior del centro comercial y de ahí pasaba a la tienda de videojuegos a adquirir su disco. La inmediatez de los smartphones y tablets logran que únicamente con el hecho de contar con una conexión a internet y una tarjeta de crédito (a veces) se tenga acceso instantáneo a los juegos móviles basados en películas, que se han establecido como una vía de generación de ganancias para la propiedad intelectual del título. Sin embargo, una verdad innegable es que los juegos de video de basados en películas poseen una reputación muy mala entre el sector de los hardcore gamers. El mejor ejemplo de ello lo encontramos en el caso de la saga de Iron Man.

La adaptación del videojuego de Iron Man 2 fue duramente criticada en su momento por la prensa especializada y los jugadores, obteniendo una evaluación de 41 puntos en Metacritic, siendo acusado básicamente de su sistema de juego copiado de otros títulos ya existentes, pero con torpeza en la precisión de los movimientos, el poco cuidado en los detallados y escenarios, la nula relación de la trama del juego con la cinta original y lo burdo del desarrollo general de la producción. Fue un juego duramente criticado cuyas ganancias no fueron tan contundentes como cualquier juego de la seria de Batman Arkham.

Este año, ante el estreno de Iron Man 3 se anunció que la cinta contaría con su juego de video, sin embargo esta ocasión sería distinto: Se trataría de un título gratuito para móviles, donde cualquiera podría descargarlo a su smartphone o tablet, con la posibilidad de realizar pequeños pagos para adquirir nuevas armaduras e incrementar la experiencia de juego, en resumen crearon un título 100 % bajo el esquema free-to-play, con peores gráficas que su antecesor, una historia en la campaña cíclica y con casi nula relación a la película, mucho más barato en su producción, con menos recursos y el primer resultado visible que obtuvieron fue una evaluación de 60 puntos en Metacritic. El grado de ingresos generados por el juego no ha sido revelado, sin embargo, tomando el referente del juego de esta modalidad más popular, Candy Crush Saga, que es capaz de generar 500 millones de dólares en un año a base de microtransacciones, y coomparándolo con otro título más modesto, como Puzzle Pirates, que genera cerca de tres millones por año, podemos aventurarnos a estimar que las adaptaciones de películas mínimo obtienen ganancias de siete dígitos, por una pieza de software infinitamente más barata de crear que una juego para consolas.

Un modelo conveniente

Juegos móviles basados en películas

Los juegos móviles basados en películas para esta temporada de verano siguen con la misma tendencia instaurada, con algunos títulos que son de paga siguiendo el modelo tradicional, pero llevado a esta plataforma más casual y menos exigente, como es el caso de Man of Steel o World War Z, títulos con valores de producción bajos y muchos puntos a mejorar, pero con un costo accesible de un dólar.

La cereza en el pastel la ha puesto Disney Interactive con su App de Monsters University, donde su descarga tiene un precio de un dolar, incluyendo con ello algunos minijuegos, actividades y retos, pero con un diseño que prácticamente invita a los niños a que autoricen el pago de microtransacciones para adquirir aditamentos que vuelvan más fácil el juego.

Desde el punto de vista comercial se trata de un modelo de negocios bastante conveniente, los consumidores de juegos casuales son menos exigentes, el costo de desarrollo es inferior, el precio del juego es los suficientemente bajo para no objetar el desembolso, la posibilidad de micropagos, propios. ajenos o involuntarios es elevadísima, y ahorra el problema de los canales de distribución de un juego tradicional en un medio físico. Tal parece que este modelo llegó para quedarse.

Descarga: Monsters University App – Android y iOS