Por fin llegó el día en que Apple le da un lavado de cara al diseño de iOS, en su séptima versión. Después de años con el mismo Springboard de siempre y pocos cambios visuales, iOS 7 llega para renovar el diseño del sistema móvil de Apple y evitar que siguiera cayendo en esa tendencia inmovilista en el que ya estaba envuelto. iOS 7 estará disponible para iPhone 4, iPad 2 y iPod Touch 5 o superior.

De hecho, no es sólo en el diseño que iOS 7 innova, sino en características y especificaciones, más que nada novedades que le hacían falta para ponerse a la par con Android, sistema que desde hace un par de años le iba tomando la cabecera a iOS en cuanto a funcionalidades propias del sistema operativo, aunque no así en el mayor fuerte y mayor razón para elegir iOS frente a Android: el ecosistema. La nueva identidad de iOS 7, una licuadora de muchos sistemas, obviando detalles. Y vaya que si ha sido una renovación, en iOS 7 tenemos el esperadísimo lavado de cara en casi todos los aspectos del sistema, cogiendo prestada la identidad de muchos de los otros sitemas, desde una multitarea parecida a Windows Phone hasta calendarios parecidos al de Android y con mucha influencia del diseño de Google Now. Eso sin tener en cuenta los pequeños detalles, sino el look and feel en general, independiente de si se usa Segoe UI o Helvetica Neue Ultra Light.

Aparte del diseño de iOS renovado, las mejoras se basan en la pantalla de bloqueo con centro de notificaciones renovado con transparencias y accesible desde la pantalla de bloqueo sin tener que hacer nada en el terminal, lo que puede ahorarnos algo de tiempo, pero también ser realmente inseguro. Muchos tweaks de Cydia ahora son funcionalidades de iOS 7. Yendo a las mejoras de engranajes, tenemos actualización automática de apps, así como la posibilidad de poder ver las aplicaciones más populares en nuestra zona, aunque no nos han dado la alegría de mejorar más cosas a nivel de infraestructura dentro del mismo sistema operativo que realmente hacen falta, no una simple licuadora entre sistemas visuales y un Control Center que parece hecho en tiempos de Windows Vista con Aero. Desde luego se nota cómo la comunidad del jailbreak ha hecho cosas que iOS 7 necesitaba, hasta el punto de que varias de las cosas que antes eran tweaks de Cydia ahora son funcionalidades de iOS 7. Sin embargo, algo que desde hace mucho espero de los sistemas de Apple sí que ha llegado: sincronización de notificaciones, haciendo que cuando descartes una de un dispositivo, no tengas que hacerlo en los demás. Minipunto para Apple.

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En la imagen superior se ve claramente cómo la pantalla de bloqueo y el centro de notificaciones se han renovado, en ese aspecto traslúcido y minimalista. Incluida la interfaz para introducir el código de desbloqueo, que pasa a tener botones redondeados; poco bonitos, a mi parecer.

En lo que sí gana bastante el centro de notificaciones de iOS 7 es en la simpleza y en la facilidad para ver las notificaciones, con una interfaz mucho más limpia como consecuencia del minimalismo, así como la introducción de pestañas dentro del mismo centro de notificaciones, ayudando a que las gestionemos de manera mucho más efectiva.

Safari también ha recibido grandes novedades, renovando por completo su apariencia y la forma como gestionan las pestañas en iOS 7, que, por otro lado, dejan de estar limitadas por 8.

Multitarea, un recuerdo de Windows Phone, pero en tiempo real

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Y no es tan plano iOS 7 como Windows Phone, pero el concepto de la multitarea basada en cartas es muy similar al del sistema operativo de Microsoft y que ya existía en algunos tweaks de Cydia. Lo que sí echamos de menos en Windows Phone es la facilidad para cerrar las aplicaciones solamente arrastrando hacia abajo.

La otra diferencia en iOS 7 es que ahora las aplicaciones son multitarea de verdad, es decir, realmente corren en segundo plano, a diferencia de las anteriores versiones de iOS o Windows Phone, asemejándose más a como lo hacen en Android. Como consecuencia directa de esto, tenemos que cuando recibimos una notificación push, los datos ya deberían estar cargados en la aplicación, dado que se está ejecutando en segundo plano, en lugar de tener que esperar a que cargue de nuevo los datos recibidos.