Acabamos de ver el primer vídeo del Samsung Galaxy Mega con la compañía inglesa Three. Y, sinceramente, poder ver el Samsung Galaxy Mega en vídeo no es de las noticias más destacables, al menos a mi parecer. Obviamente hay hype, si cabe la palabra, por ver un nuevo dispositivo en el mercado, y un nuevo tamaño de pantalla de Samsung, 6.3″ de pantalla; pero la cuestión es que el tamaño que se nos está yendo de las manos, al menos en Samsung, y nunca de una manera más literal; sin embargo, las phablets hace ya mucho que pasaron de ser odiadas por algunos a ser la moda del momento.

Ya desde hace mucho en Celularis hemos comentado la “táctica Samsung”, inundar todo el mercado con todo tipo de dispositivos para todos los gustos, hay casi de todo en tamaño de pantalla de Samsung y para casi todos los bolsillos, incluso mimetizando dispositivos de gama baja sin Android con dispositivos de su gama Galaxy usando TouchWiz como excusa, el caso de la familia REX (y ojo, TouchWiz puede jugar un papel fundamental en el futuro de Samsung). Esta misma táctica de inundar el mercado llega con canibalizaciones en su propia gama de productos, lanzando un terminal tras otro sin importarle mucho el timing o si realmente se diferencian un terminal de otro; o bien, el caso absolutamente contrario: relanzar productos del año pasado con una pequeña actualización de hardware, teniendo como estandarte el acusado caso del Samsung Galaxy S, Galaxy S Plus.

Samsung Galaxy Note 8

Pero esto ya lo hemos tratado en varios posts. Ahora lo que nos interesa es algo que se nos está yendo de las manos, el enorme tamaño de pantallas de Samsung, emblema que parece haber llevado Samsung durante los últimos años, iniciando incluso una nueva rama de dispositivos móviles, los phablets con su gama Galaxy Note y luego llevada al extremo de lo ridículo con el Samsung Galaxy Note 8.0 que completaba el panorama del tamaño de pantallas de Samsung con 8 monstruosas pulgadas que, realmente, no entiendo cómo alguien no se sentía ridículo haciendo llamadas con eso, si lo usaba; ahora, con el Samsung Galaxy Mega, de 6.3 pulgadas de pantalla se sitúa un escalón por debajo, pero, definitivamente, al borde de lo razonable en las pantallas.

Tamaño de pantalla de Samsung, con el límite en el usuario

Tenerla grande siempre es mejor, en casi todos los casos, hasta cierto punto y aquí es donde a Samsung se le ha ido la pinza. ¿Dónde estará el límite de las pantallas? Donde el usuario le diga a Samsung que está con las cuotas de mercado, ni más ni menos; pero sencillamente una pantalla de 6.3 pulgadas se hace realmente inviable en el bolsillo, a menos que seas un rapero.

Ir contra los gustos de los usuarios es sencillamente una tontería, pero este monopolio-inundación del tamaño de pantalla de Samsung que desde hace tiempo tiene el mercado no le hace mucho bien al ecosistema de Android, que ve como empresas con mejores terminales como HTC y su HTC One venden menos que un Samsung Galaxy SIII o S4 por simple nombre.