Las BlackBerry siempre se han caracterizado por tener esos teclados físicos tan cómodos. Aunque sean pequeños, a medida que nos íbamos acostumbrando, nuestra velocidad de escribir crecía exponencialmente. De hecho, los usuarios más asiduos se jactaban de poder escribir sin ni siquiera mirar al terminal. Cómo bien sabéis, estos móviles fueron perdiendo cuota de mercado en favor de iOS y Android. Sin embargo, a principios de este año, la compañía ha querido darle un lavado de cara completo a la marca presentando BlackBerry 10. Se trata de un sistema operativo totalmente renovado orientado a las interfaces táctiles, al igual que la mayoría de sistemas ahora mismo en el mercado. Casualmente, la marca acaba de patentar un dispositivo BB10 con un teclado QWERTY deslizante al más puro estilo de la BlackBerry Torch. Sin embargo, el futuro de los teclados físicos es más incierto de lo que nos podemos imaginar.

Ahora que los teléfonos que más están triunfando en el mercado son aquellos con buenas pantallas y totalmente táctiles, la nueva patente de BlackBerry indica que tienen en mente fabricar un dispositivo BlackBerry 10 con teclado deslizante. ¿Por qué?

Una gran cantidad de usuarios ha reprochado a los teclados táctiles que no son tan buenos como los físicos. En realidad, les achacaban una falta de precisión y la necesidad de presionar las teclas durante más tiempo. La verdad es que en la época de las pantallas resistivas, aquellas que funcionaban con presión, la experiencia era bastante pobre. Más tarde, la mayoría de compañías decidieron apostar por las pantallas capacitivas. Personalmente, creo que con este tipo de paneles la experiencia de escritura es prácticamente excelente. Cabe destacar que la mayoría de teléfonos permiten emitir una pequeña vibración cada vez que pulsamos una tecla para simular el teclado físico.

Por si fuera poco, algunos desarrolladores han ideado formas diferentes de escribir para intentar incrementar la velocidad. Mención especial para Swype, gracias a él no necesitamos levantar los dedos de la pantalla, tan sólo nos debemos ir desplazando a las letras correspondientes para que aparezcan. A más de uno le habrá hecho desesperar esta forma de escribir, no obstante, con unas pocas horas de práctica el ahorro de tiempo es considerable.

Aunque existan técnicas de escritura muy eficaces en la actualidad basadas en los teclados táctiles, unos cuantos usuarios se siguen aferrando al teclado tradicional. Sin embargo, hoy día, uno de los grandes problemas es el espacio que ocupa. De hecho, la mayoría de fabricantes están compitiendo con el fin de obtener el dispositivo más fino posible y otros tantos por incluir pantallas más grandes, pero ese es otro tema.

En realidad, los teclados físicos tradicionales se incorporan en la parte frontal del teléfono recortando así tamaño de pantalla. Por otro lado, aquellos que se guardan detrás de la pantalla para posteriormente salir a la luz deslizándose hacen que el terminal en cuestión sea más grueso. Asimismo, estos teléfonos complementan lo mejor de los dos mundos; poseen un panel táctil envidiable al igual que un teclado físico tradicional.

De momento, ya son bastantes las empresas que están investigando en este terreno. De hecho, en el CES de Las Vegas de esta mismo años conocimos la tecnología Tactus. Gracias a este sistema, las pantallas táctiles dejarían de ser planas y tomarían volumen cuando apareciese el teclado. Al guardarlo, la pantalla se volvería completamente plana de nuevo. Su objetivo se centra en combinar lo mejor de los dos mundos. ¿Os gustaría tener un dispositivo con estas características? Todo esto deja el futuro de los teclados físicos en un mar de incertidumbre.

A pesar de todo, parece que esa tecnología va a tardar un tiempo en llegar a todos los públicos. Así que, por ahora, BlackBerry tiene planeado sacar un terminal con su último sistema operativo al estilo de la BackBarry Torch. ¿Vosotros, sacrificaríais el grosor de un terminal a cambio de un teclado físico?