Hace unos meses, PowerA puso a la venta MOGA, un curioso controlador que convierte cualquier dispositivo Android en una videoconsola (salvando las distancias, claro). Lo peor de este dispositivo, que tenía una atractivo precio de 49,99 dólares, era el diseño. Pero desde hoy es posible comprar MOGA Pro, la nueva versión del mando, con una estética mucho más cuidada y las mismas ventajas.

Ya es posible comprar MOGA Pro

MOGA Pro ha heredado el precio de su predecesor (que ahora ha sido rebajado 10 dólares) y sus principales características, pero al comparar el diseño de ambos productos parecen haber sido fabricados por compañías completamente distintas.

En el nuevo controlador los teléfonos se enganchan gracias a un agarre que se sitúa en la parte central del mando cuando no es utilizado. Además, su forma es mucho más ergonómica y su acabado gomoso evita que se resbalen las manos. Por lo demás, tiene dos joysticks y un pad direccional (la primera versión carecía de él), cuatro botones de acción (usa la configuración de Xbox), cuatro botones superiores (dos normales y dos gatillos) y teclas de control y emparejamiento.

Ya es posible comprar MOGA Pro
La conexión se realiza mediante Bluetooth. Cuando el dispositivo enlazado es una tableta, ésta se puede sujetar gracias a un soporte que se vende junto al mando (aunque, a diferencia del agarre para teléfonos, no se puede transportar junto al periférico). También es posible conectar un smartphone o una tableta a una televisión de alta definición e imitar la experiencia de una consola. La carga, por cierto, se realiza mediante su puerto USB.

Lo mejor es que cada vez hay más títulos compatibles con MOGA Pro. Por el momento el catálogo es algo limitado, pero los juegos disponibles son de una indudable calidad (Grand Theft Auto: Vice City, por ejemplo). Además, al adquirir el mando se incluye Pac-Man.

Por ahora MOGA Pro sólo es compatible con Android y no parece que la situación vaya a cambiar pronto. Su ‘conector’ es universal, así que cualquier teléfono con el sistema operativo de Google (versión 2.3 o superior) debería poder ser utilizado sin problemas.