La mayoría de las muchas presentaciones de Firefox OS que se hacen en el Mobile World Congress se realizan con el ZTE Open, que será uno de los primeros teléfonos con el sistema operativo basado en HTML5 que llegará al mercado y que, además, tiene un modelo con el característico color naranja de Firefox. Parece que el ZTE Open es uno de los teléfonos que mejor rendimiento tiene. Éstas son nuestras primeras impresiones.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que se trata de un teléfono de gama baja, así que sus materiales, como es lógico, no son nobles. De todos modos, tampoco da la impresión de que ZTE haya hecho un esfuerzo en este sentido, pues su aspecto es de teléfono barato; cutre, incluso. A pesar de ello, no hay que olvidar que el ZTE Open tendrá un precio inferior a los 100 euros, por lo que es comprensible. También son de agradecer el peso correcto y la aparente robustez del dispositivo.

La pantalla tiene una resolución más que aceptable (de nuevo, para lo que estamos acostumbrados a ver en terminales de gama baja). El único problema es que se nota el espacio entre el digitalizador y el cristal, por lo que la impresión al tocar la pantalla es la de que hay un cristal entre medias (que, de hecho, es lo que ocurre). También parece ensuciarse con facilidad, pues, aunque limpiamos varias veces el ZTE Open de prueba, se llenaba rápidamente de marcas.

Por otro lado, la respuesta de este terminal parece ser muy rápida y únicamente tenía dificultades para acceder a Internet, pero eso se debe achacar a los problemas de conexión que hay en el Mobile World Congress^. El resto de tareas las realizaba con presteza y en general la impresión tras estos primeros minutos fue muy positiva en este aspecto.