En diciembre de 2011, una encuesta establecía que el 74 por ciento de los usuarios de Facebook no confiaban lo suficiente en la plataforma como para realizar compras a través de la misma. Es decir, compartir datos de tarjeta de crédito o de otra forma de pago. En el transcurso de casi dos años, seguramente los números han cambiado, pero esto no quiere decir que los usuarios consideran que sean más seguras. De hecho, cada día vemos varias filtraciones de seguridad, o usuarios que caen víctimas de diferentes engaños relacionados con su información personal. Por eso, hoy vamos a hablar un poco de cómo prevenir el phishing en redes sociales.

Phishing

Primero, arranquemos con una definición. Phishing es una estafa cibernética –por lo tanto, un delito- relacionada con la ingeniería social, y que consiste en el intento o en la concretada adquisición de información personal de usuarios de forma fraudulenta. Desde la obtención de contraseñas hasta datos de tarjetas de crédito, el phishing nos puede traer problemas a futuro. Para mantenerlo simple, básicamente no queremos que nadie obtenga nuestra información de esta forma. Y las redes sociales, un lugar donde compartimos sin parar, puede presentar un escenario problemático.

Algunos consejos básicos

Sin importar el soporte donde nos encontremos, el phishing se puede prevenir a través de una navegación responsable y cuidadosa. Por eso, estos son algunos consejos básicos que podemos aplicar no solamente para redes sociales, sino para todos los servicios que tengamos online.

  • Revisar el dominio: quizás estamos creyendo ingresar en una popular plataforma como YouTube o Facebook, pero en realidad no estamos allí para nada. Antes de ingresar información sensible como nuestro correo o contraseña, es importante revisar que la URL sea la correcta.

  • Cambiar la contraseña: esto es algo que recomendamos siempre, y es importante para lo que se refiere a la administración de redes sociales. No cuesta nada ponernos un recordatorio en el calendario para cambiar la contraseña con regularidad, y crear contraseñas fuertes que no puedan ser obtenidas a través, justamente, de ingeniería social.

  • Evitar hacer clic en links sospechosos: muchas veces nos llegan mensajes directos o publicaciones en el muro –afortunadamente, en este segundo caso cada vez menos- en donde somos invitados por nuestros amigos a hacer clic en un enlace o a mirar un determinado video. Videos que no existen y que en realidad, pueden estar obteniendo permiso para nuestra cuenta. En este caso, es mejor evitar hacer clic en el enlace hasta que comprobemos que realmente fue enviado de forma legítima.

  • Revisa qué aplicaciones instalas: en redes sociales, fundamentalmente Twitter y Facebook, diariamente probamos aplicaciones y le damos acceso a nuestra cuenta a desarrolladores de todo el mundo. Y ese es justamente el problema: no sabemos realmente a quién le estamos dando acceso. Lo mejor es evitar permitir a una aplicación acceder a nuestros datos si no confiamos completamente en la fuente.

Estos consejos son muy básicos y pueden ser usados, dijimos, en todas las plataformas sociales. Nombramos seguido a Facebook y Twitter como ejemplo, porque es donde tenemos más riesgo de recibir intentos de este estilo. Otras plataformas, como por ejemplo Pinterest y Tumblr, también pueden hacer que seamos víctimas de phishing, en menor escala, pero no están exentas del peligro. ¿Sospechamos de un caso de phishing en Facebook? La plataforma tiene una forma de remediarlo. No temamos recurrir a los medios oficiales para hacerlo.