Probablemente, si alguien te habla de smartphones estratosféricos, te venga a la cabeza el precio del nuevo teléfono de Asus. Pero lo cierto es que el Nexus One de Google se ha convertido en el verdadero primer smartphone en órbita. El smartphone en cuestión fue puesto en órbita en un CubeSat, compartiendo habitación con un controlador de altura y órbita, dos sistemas de propulsión y un ordenador con Linux como corazón.

El nanosatélite, conocido como CubeSat, pesa la irrisoria cifra de 4’3 kgs y estará en órbita a una distancia de la superficie terrestre de 785 kilómetros. Uno honor para HTC formar parte del proyecto STRaND y ver cómo su Nexus One se convierte en parte del primer PhoneSat o teléfono satélite.

La misión se encargará de evaluar cómo la tecnología de consumo responde a un entorno tan atípico como el espacio, además podremos ver en funcionamiento una serie de aplicaciones que ganaron un concurso el pasado año. Porque sí, el Google Nexus One estratosférico sigue corriendo con el mismo sistema operativo que muchos de los terrícolas llevamos en el bolsillo: Android. Entre las aplicaciones instaladas en el smartphone están algunas tan interesantes como 360, la cual, bajo petición desde tierra, tome fotos con el teléfono y las posicione en un mapa.

Otra de las aplicaciones con las que irá equipado el Nexus One espacial será Scream], una aplicación que reproducirá videos de los mejores gritos de su base de datos mientras el micrófono del smartphone graba los sonidos emitidos, todo para comprobar de manera divertida si se propaga el sonido fuera de la atmósfera. Pero el Nexus One también va equipado con aplicaciones que servirán al proyecto STRaND, como iTesa, que se encargará de capturar la magnitud de los campos magnéticos alrededor del teléfono.

Sin duda alguna, un proyecto interesante que nos hará plantearnos si cuando alguien nos habla de un teléfono desorbitado se refiere al precio o efectivamente a encontrarse fuera de órbita.