Año Nuevo, vida nueva. Si arrancamos 2013 haciendo resoluciones de fin de año, aquí les proponemos una que seguramente no se les ocurrió, pero que debería estar más o menos en el mismo nivel de la lista que dejar de fumar o comer un poco mejor. Para arrancar un buen año también deberíamos plantearnos la limpieza de nuestros perfiles en redes sociales, aprovechando la oportunidad que muchos de ellos nos brindan para poder hacer un “repaso” de todo lo que sucedió en 2012. Así que si tenemos un momento para ello, no hay nada mejor que comenzar el año con el pie derecho y sin tener que preocuparnos por nuestros perfiles.

Francamente, creo que también deberíamos empezar este año preocupándonos un poco más por la seguridad. Tendemos a tener una confianza ciega en las redes sociales como Facebook y Twitter, y solamente nos escandalizamos cuando algunas de las cláusulas de privacidad o de derechos son puestas en duda ante un cambio inminente. Por dar algunos ejemplos, la unificación de los términos y condiciones de Google en 2011, y el año pasado, el pequeño escándalo relacionado con las condiciones de Instagram y la propiedad de las fotos subidas a esa plataforma. La verdad es que todas estas cosas pueden solucionarse si hacemos una repasada profunda a las configuraciones de seguridad y privacidad de nuestras cuentas. Y si no nos gusta lo que leemos, podemos simplemente abandonar el servicio. Aprovechemos 2013 para aumentar nuestra privacidad lo más que podamos –o deseemos-.

Por otro lado, una “tendencia” que al menos noto en mi propio timeline es que nos quejamos demasiado sobre las personas que seguimos. No entiendo si estamos tratando de hacer que se callen la boca o establecimos una relación de amor/odio. Pero la cuestión es que si no nos gusta una persona, o al menos no nos gusta su comportamiento en Facebook o sus tweets, podemos dejar de seguirlos. Entiendo que no es tan simple. Pero otra forma genial de arrancar el 2013 es deshacernos de las personas que ya no tenemos interés en seguir. Sin más, estas son nuestras recomendaciones para “limpiar” nuestro perfil en 2013.

  • Publicaciones apropiadas: el que no tenga un tweet o una publicación de Facebook fuera de lugar, que tire la primera piedra. Todos cometemos errores, pero internet tiende a tener buena memoria y no se los olvida. Por eso, este nuevo año lo podemos aprovechar para medirnos un poco más en lo que decimos, sobre todo considerando el nivel de popularidad que ahora tienen estas plataformas, y las personas que pueden estar leyendo. En cuanto a publicaciones pasadas, que es lo que nos interesa, podemos tomarnos el tiempo –que, dependiendo si somos usuarios intensivos o no, puede ser considerable- para revisar nuestras publicaciones y determinar si necesitamos borrar alguna. Aunque el pasado también es algo que le interese a Facebook, quizás estamos dejando en este sitio cosas que preferiríamos olvidar.

  • Revisión de imágenes: en relación con la propuesta anterior, también es recomendable revisar las imágenes. Por ejemplo, puede que tengamos habilitada la opción de etiquetado y que otros usuarios decidan que es completamente relevante etiquetarnos en una fotografía en la que ni siquiera aparecemos. Algunas marcas de medio pelo suelen etiquetar a sus amigos en los catálogos. O quizás, sí aparecemos pero realmente no queremos que nuestros empleadores, por ejemplo, vean lo que estuvimos haciendo en nuestras vacaciones. Las razones pueden ser muchas, pero siempre hay alguna foto etiquetada que no queremos que esté en nuestra biografía y que lamentablemente nos olvidamos de desetiquetar en su momento. Esta es la oportunidad ideal para hacerlo.

  • Configuración de privacidad: este me parece uno de los puntos más importantes de toda nuestra lista, pues los servicios más importantes de social networking suelen cambiar sus términos de usuario con regularidad, y si no estamos al tanto, podemos estar sufriendo cambios en nuestra privacidad sin estar enterados del todo. Por eso, tenemos que tener un sentido afinado para tener bajo control la privacidad de nuestra propia cuenta. Más que hacerlo a comienzo de año, les recomiendo que sea un procedimiento común cada par de meses, para asegurarnos de que estamos llegando a las personas correctas.

  • Limpieza de contactos: hablando de personas correctas, otra cosa que nunca falla en Facebook son los insoportables. Desde aquellos que, sí, etiquetan fotos, hasta simplemente personas que no conocemos y con las cuales no tenemos nada en común –y si alguien nos pregunta, tampoco sabremos explicar por qué son nuestros amigos en Facebook o los seguimos en Twitter, los que molestan tienen que volar. Aprovechemos el comienzo de año para hacer una repasada exhaustiva a nuestra de seguidores/seguidos y amigos para determinar quién se queda y quién se va. Sin herir sensibilidades, por supuesto.

  • Configuración de publicaciones: nuestros controles de privacidad son una cosa, pero también podemos crear grupos y listas para administrar nuestras publicaciones de forma más eficiente. Facebook cuenta con listas inteligentes para determinar con qué personas deberíamos compartir determinadas cosas, pero es recomendable que lo hagamos de forma manual. Por ejemplo, estableciendo qué personas están viendo nuestras publicaciones, proteger nuestros tweets, ver a quiénes podemos agregar a nuestras listas, entre otras cosas.

  • Administración de aplicaciones: finalmente, algo que no podemos dejar de hacer este año es tener un mayor control sobre las aplicaciones que tenemos instaladas en las redes sociales que tengamos. Puede que no tengamos conciencia de lo que es tener algo “instalado” en nuestro perfil de Facebook, porque perdemos lo más tangible, pero la realidad es que le estamos dando permiso a un montón de aplicaciones desarrolladas por terceros que realmente no conocemos. Es mejor tener un control más fuerte sobre esto, porque al fin y al cabo, les estamos dando acceso a nuestra información.