Cuando Razer presentó su Project Fiona hace cerca de un año, parecía complicado que fuese a convertirse en una realidad. Sin embargo, la compañía pidió ayuda a sus usuarios para saber exactamente qué buscaban en un dispositivo de estas características y, fruto de esta colaboración, ha nacido Razer Edge. Es difícil calificar este terminal, pues combina elementos de una tableta, una consola y un ordenador Windows 8, pero lo que está claro es que sus especificaciones no defraudan. ¿El problema? El precio echará para atrás a muchos.

Razer Edge

Y es que, aunque es cierto que el interior de este equipo asegura que será compatible con prácticamente cualquier título, para hacerlo habrá que pagar como poco la nada desdeñable cantidad de 999,99 dólares. Por si fuera poco, el precio no incluye ningún periférico (ni siquiera el mando, que cuesta aproximadamente lo mismo que una videoconsola, 249 dólares).

En cualquier caso, por estos 1.000 dólares se obtendrá el modelo básico de Razer Edge, cuya lista de componentes es la siguiente:

  • Procesador Intel Core i5 a 1,7 GHz

  • Tarjeta gráfica Nvidia GT 640M

  • 4 GB de RAM

  • 64 GB de almacenamiento SSD

Por su parte, Razer Edge Pro parte de los 1.299,99 dólares (de nuevo, sin periféricos) y por dentro tiene:

  • Procesador Intel Core i7 a 1,9 GHz

  • Tarjeta gráfica Nvidia GT 640M

  • 8 GB de RAM

  • 128 o 256 GB de almacenamiento SSD

Además, todos los modelos tienen una pantalla táctil (10 puntos) de 10,1 pulgadas. No obstante, su resolución, 1366×768, tal vez no sea lo que se esperaría de un equipo con un precio tan alto (y menos aún si tenemos en cuenta que es capaz de mover juegos que se beneficiarían de una mejor pantalla). De todos modos, tampoco se puede decir que sea mala.

Por el momento no es posible adquirir ninguna de las versiones de Razer Edge, aunque ya se pueden realizar las reservas. Sin embargo, por ahora la compañía sólo permite hacerlas desde Estados Unidos. Y, al tratarse de un producto tan caro, tampoco sería una sorpresa si no llega a producirse un lanzamiento internacional, pues se trataría, como poco, de una apuesta arriesgada.

A su favor, aparte de sus especificaciones técnicas y el factor novedad, está su versatilidad (también se puede adquirir un teclado, así que e puede usar como un ordenador sin problemas). De hecho, al ser un equipo Windows puede acceder a todas las tiendas de aplicaciones y juegos disponibles para el sistema operativo de Microsoft, como Windows Store o Steam. Además, tiene el apoyo de los usuarios (al menos en teoría), que formaron parte del proceso de desarrollo con sus decisiones (que, por cierto, hacían llegar en forma de comentarios de Facebook).