Procesos de revelados hay miles. Desde el crossprocesado hasta el coffenol – que consiste en revelar el rollo con cafeína y vitamina C – las variaciones son infinitas y hoy me enteré de una más: el revelado con sal. Matthew Brandt exploró durante un tiempo esta técnica hasta que un día se le ocurrió reemplazar la solución salina que utilizaba por agua de mar, la misma a la cual estaba fotografiando.

Utilizando placas de formato grande, Brandt después de cada exposición arrojó una buena cantidad de agua de mar, dejándola estacionarse por varios días. El efecto en si es el mismo, la sal que ayuda a revelar y fijar los químicos esta ahí, pero junto a ella hay miles de compuestos más, típicos de una medio en el cual conviven varios animales (y probablemente también donde el humano arroja sus desperdicios).

Esta combinación azarosa también da resultados azarosos. Semejante cantidad de productos biológicos y artificiales reaccionando entre si provocan tergiversaciones en la emulsión, rompiéndola en algunas partes dejando la imagen original completamente inentendible, mientras que en otros lugares funciona curiosamente bien, fijado la imagen a la perfección.

Pero su experimentación no termina ahí. Su lado digital lo llevó a tomar panoramas con una Canon EOS 5D Mark II que unidos alcanzaban los 2 metros de altura; una vez revelados e impresos aplico el mismo concepto que con sus ideas analógicas: sumergió toda la impresión en el agua de mar.

Lakes & Reservoirs es el titulo de esta colección, donde se junta lo natural y lo químico para producir la imagen de la mano. En si se ve justamente lo que se puede esperar: un conjunto de formas sin sentido al lado de fotografías perfectas. Puedes ver una pequeña selección en la galería de aquí debajo o ver la colección completa en su sitio web.