La historia de la fotografía es un universo muy nutrido con historias muy  interesantes. En el día de hoy, nos topamos con la anécdota detrás de la primera fotografía oficial de personas volando un avión. Se trata de los hermanos Wright, inventores de las aeronaves, y el fotógrafo improvisado en este caso fue un hombre llamado John Thomas Daniels Jr., quien terminó tomando una imagen que se transformaría en icónica. El 17 de diciembre de 1903, se tomó la primera fotografía de la aviación. Y esta es la historia detrás de la foto.

Lo que podemos ver en esta imagen es el primer vuelo de los hermanos Wright, y, en cierto sentido, el de la humanidad. Existe un amplio debate alrededor de esta fotografía, relacionado con el estado amateur de Daniels en el momento de tomar la fotografía. De hecho, fue su primer foto en toda su vida. No había tocado una cámara en toda su existencia antes de toparse con un evento que terminaría cambiando la historia de la humanidad.

Los hermanos Wright viajaron al pequeño pueblo de Kill Devil Hills en Carolina del Norte para probar su prototipo. Daniels era uno de los 3 hombres asignados por la Life-Saving Station –una especie de guardacostas- para ayudar con el proyecto. La cámara con la que fue tomada la imagen fue una Gundlach Korona de 5×7 pulgadas de propiedad de los hermanos Wright. Antes de comenzar con la prueba, Orville Wright instaló el trípode, enfocó la cámara a la distancia correcta, y preparó todo. Solamente le dijo a Daniels qué era lo que tenía que hacer para tomar la fotografía.

La historia la deben conocer varios: los hermanos Wright echaron una moneda para saber quién sería el primero en pilotear el prototipo. Wilbur ganó pero falló en el intento, así que en este caso podemos ver a Orville como piloto, mientras que su hermano corre en el fondo de la imagen. Cuenta la historia que Daniels estaba tan emocionado al ver cómo los hermanos se lanzaron a volar, que casi se olvida de apretar el disparador. Pero, por suerte, esta imagen existe porque no lo hizo.

Ni Daniels ni los hermanos voladores tuvieron idea de cómo salió la imagen. Pasaron semanas antes de que los hermanos volvieran a su pueblo en Dayton, Ohio, y revelaran las placas en su cuarto oscuro personal. Así es como esta fotografía pasó a la historia. Lo que no sabemos es si Daniels le tomó el gusto a la fotografía y volvió a tocar una cámara en su vida.