La polémica suscitada en las redes sociales por las nuevas condiciones de uso que Instagram quería imponer a sus usuarios ha causado efecto. Instagram ha tenido que rectificar, y ha sido el propio cofundador, Kevin Systrom, quien ha anunciado que los principales aspectos de las condiciones de uso volverán a ser los originales con las que contaba el servicio en 2010.

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El torrente de críticas sobre las condiciones de uso, especialmente centrado en la posibilidad de que Instagram comercializase los datos y las imágenes de los usuarios, han obligado a Instagram a dar marcha atrás y rectificar.

En una nota en el blog oficial de Instagram titulada “Thank you, and we’re listening” publicada el día siguiente a aparecer las condiciones de uso, Systrom aclaraba que nunca habían tenido intención de comercializar con las imágenes de los usuarios, y que esta interpretación se debía a una mala elección de las palabras al redactar las nuevas condiciones de uso. Afirmaba haber recibido el feedback de los usuarios y que sería tenido en cuenta de cara a redactar de nuevo las condiciones de uso.

Esta aclaración no fue para muchos suficiente. Si no se tenía intención de comercializar con las imágenes de los usuarios, era difícil explicar con qué intención había llegado a los término de uso el punto más polémico:

Some or all of the Service may be supported by advertising revenue. To help us deliver interesting paid or sponsored content or promotions, you agree that a business or other entity may pay us to display your username, likeness, photos (along with any associated metadata), and/or actions you take, in connection with paid or sponsored content or promotions, without any compensation to you.

El servicio podría ser soportado por ingresos publicitarios total o parcialmente. Para ayudarnos a ofrecer contenido patrocinado o promociones, aceptas que una empresa u otra entidad podría pagarnos con el fin de mostrar tu nombre de usuario, tu retrato, tus fotos (incluyendo los metadatos asociados) y/o tu actividad, en relación con promociones o contenido patrocinado, sin ninguna contrapestación para ti.

Excusarse en una mala elección de las palabras no era suficiente, ya que resulta difícil intuir para qué podría servir este punto si no es para hacer negocio con los datos e imágenes de los usuarios. Muchos usuarios empezaron a darse de baja -entre ellos muchos muy importantes como National Geografic- y las redes sociales seguían protestando contra las condiciones de uso.

La reacción de Instagram fué rápida, y llegó en forma de nuevo anuncio en el blog de Instagram, escrito de nuevo por el cofundador Kevin Systrom. En él, anuncian que las nuevas condiciones de uso retoman, para el polémico punto del uso publicitario de imágenes, las condiciones que aparecían en los términos de uso originales de octubre de 2010. Intentando calmar los ánimos, añade:

You also had deep concerns about whether under our new terms, Instagram had any plans to sell your content. I want to be really clear: Instagram has no intention of selling your photos, and we never did. We don’t own your photos – you do.

También tenéis una profunda preocupación sobre si, bajo nuestros nuevos términos, Instagram tenía alguna intención de vender vuestro contenido. Quiero ser realmente claro: Instagram no tiene intención de vender vuestras fotos, y nunca la ha tenido. Nosotros no somos los propietarios de vuestras fotos, lo sois vosotros.

Fuese cual fuese la intención original de los nuevos términos de uso, han pasado a la historia. Al menos de momento, ya que en la misma nota también se anuncia que los planes de Instagram para introducir publicidad aún no están completamente desarrollados, y Facebook querrá empezar a recuperar pronto el dinero que les costó hacerse con Instagram.

Cuando estos planes estén concretados, posiblemente tocará una nueva remodelación de los términos de uso, de momento las cosas quedan como estaban.