Instagram es una de las aplicaciones -o mejor dicho, redes sociales- más importantes de hoy en día. A través de ella podemos compartir fotografías instantáneamente directamente desde el objetivo de nuestra cámara, esa que llevamos a todas partes y que se integra en nuestro dispositivo móvil. Pese a que no es para nada lo más importante de la misma, una de las cosas que más empujan a la gente a utilizarla es la posibilidad de aplicar filtros rápidos, los cuales dan un toque personal a nuestras capturas y nos hacen sentir en mayor o menor parte más artistas.

Fotor

Su boom es un hecho desde hace meses, y empresas aparentemente tan diferentes a Isntagram, que no deberían competir con ella en éste sentido, como por ejemplo Twitter, han sacado su propio servicio de filtros, aunque no he abierto este texto para hablaros de Twitter, sino de Fotor, una aplicación nativa para Windows 8 que nos permite retocar nuestras instantáneas añadiendo filtros y efectos directamente desde la interfaz Metro del nuevo sistema de Microsoft.

Fotor es un viejo conocido, y una aplicación que ya vio la luz en Android e iOS. Su versión para el sistema operativo de Apple se ha convertido en un editor bastante completo, aunque tal vez el secreto de la app para Windows 8 es su sencillez. Básicamente nos permite realizar lo siguiente:

  • Realizar ediciones básicas
  • Efecto Tilt-shift
  • Mejorar con un sólo toque
  • Aplicar efectos adicionales

Una de las opciones más interesantes es la “mejora con un sólo toque”, la cual abre un editor desde el que podemos ajustar valores tales como brillo, contraste o saturación deslizando los dedos sobre la pantalla, además de poder rotar la imagen o cambiar otros niveles.

Respecto a la variedad de los efectos, decir que no es mucha, pero cumple, y se centra sobre todo en tintar las instantáneas con determinados tonos. Aplicar cada uno de los filtros es tan sencillo como pulsar sobre ellos en la lista desplegable de su sección. Respecto a los bordes, tenemos ante nosotros algo parecido a Instagram, aunque por supuesto no atado a cada uno de los efectos. Es muy sencillo aplicar por ejemplo un borde que simule el carrete fotográfico, una pantalla de televisión antigua o uno que simule que nuestra fotografía es un sello de correos.

Una vez hemos terminado podemos salvar las imágnes en formato jpg, png, bmp o tiff, y lo que se echa en falta es la posibilidad de compartir directamente los archivos en las diferentes redes sociales, algo que no dudo que estará disponible en futuras versiones de Fotor.