Hoy os traemos una historia de esas en las que tantas coincidencias nos podrían hacer pensar mal. Pero no, todo sucedió de verdad y no es ningún truco publicitario para vender nada.

Resulta que el protagonista de nuestra historia, Alessandro Della Bella, se fue un día a hacer fotos al cielo. Él es de Zurich, Suiza, así que en las montañas la contaminación lumínica es casi inexistente y eso le permitía hacer un buen timelapse de la lluvia de Perseidas.

Aprovechando que el lugar era bastante remoto, Alessandro programó sus 3 cámaras en sitios diferentes y se fue a un cumpleaños. Pensando que en la inmensidad de la montaña ya sería casualidad que alguien le viera alguna de las cámaras, las dejó ahí confiado. Su sorpresa fue que al llegar una de las cámaras ya no estaba, pero es que al revisar las fotos de las otras 2 restantes vió como aparecían las luces del coche del ladrón. Esto le permitió determinar que el ladrón estuvo 37 minutos hasta que se marchó con la otra cámara.

La información no sirvió de demasiado a la policía, pero si el hecho de que el ladrón, una vez ya tenía la cámara, atrajo bastante la atención esa misma noche y unas personas llamaron a la policía, quienes arrestaron al sospechoso. Lo más sorprendente de todo esto es que el ladrón debió pensar que la cámara estaba apagada ya que esta siguó haciendo fotos en el intervalo marcado, con lo que el viaje de vuelta del ladrón quedó grabado en la cámara.

Alessandro ha aprovechado todo esto para hacer un bonito timelapse que os dejamos a continuación. Como él mismo cuenta

El ladrón subió a la montaña a ver las estrellas pero no pudo resistir la tentación de llevarse algo que no era suyo. Debo admitir que dar esta oportunidad fue descuidado y en parte, fallo mío. Aun así este incidente sirvió para hacer este divertido timelapse así que disfrutad