La nueva tablet de Microsoft, Surface RT, tenía entre sus aspectos positivos el contar con 32 GB de memoria interna en su versión básica, pudiendo ampliarse a 64 GB. Hoy llegan malas noticias para los compradores potenciales, y por tanto para la propia Microsoft.

Y es que el sistema operativo, las aplicaciones preinstaladas, y las herramientas de recuperación y restauración del sistema, engullen 13 GB. Si a ello le añadimos que de los 32 GB, son utilizables 29 (como en el resto de dispositivos móviles con memoria flash), nos quedamos con 16 GB disponibles de los 32 que parecía que tendríamos. Un contratiempo para quien se las prometía comprando este dispositivo con ganas de llenarlo de contenidos. El modelo de 64 GB también tiene un problema similar, aunque naturalmente menos notable. Su capacidad inicial es de 59 GB, a los que también hay que restarle los 5 para herramientas de restauración, y los 8 de Windows RT, Microsoft Office RT, y aplicaciones nativas. En total, 18 GB a restar a los 64 GB, quedando 46 GB disponibles para llenar de contenido.

Lo cierto es que Microsoft ha tenido tiempo para prever esta situación, que le empequeñece y empobrece con respecto a la competencia en el mercado de tablets, como para dar una explicación o buscar una alternativa. Como señalan desde Cult of Mac, cualquiera sabe de antemano cuando compra cualquier dispositivo que su capacidad de almacenamiento comercial no es la que se corresponde con la capacidad real, pero a nadie se le pasa por la cabeza que ésta luego se reduzca a la mitad, como el caso de la Surface RT de 16 GB. Punto negativo para Microsoft.