Dentro de la  III Convención internacional del Foro de Fotógrafos 2012, un evento lleno de ponencias y talleres, llevado magistralmente por Marcos Cánovas y Rodolfo Arpía, hemos disfrutado de la conferencia de Riccis Valladares titulada Definiendo tu estilo a través de proyectos personales. Vamos a ver que aprendimos. Aunque está orientado a la fotografía de bodas, creo los consejos que dio a todos los oyentes se pueden aplicar a cualquier rama de la fotografía.

Riccis Valladares

  • Una de las cosas que te hace evolucionar como fotógrafo es tener un proyecto personal. Cuando salimos a hacer fotos, tenemos que olvidarnos de disparar sin ton ni son. Hay que centrarse en un tema e insistir sobre él. Esto no quiere decir que si vamos de viaje y tenemos la oportunidad de hacer una puesta de sol maravillosa, que nos olvidemos de ella porque nuestro tema son los insectos voladores.
  • La inspiración para fotografiar la podemos encontrar en cualquier sitio, o en cualquier medio, como el cine, la literatura, la naturaleza… No podemos centrarnos sólo en nuestro trabajo, como hacen los caballos que unicamente miran al frente y se olvidan de todo lo demás.
  • Tenemos que dominar la luz como nadie, y la única manera de conseguirlo es fijándose en los maestros, tanto de la fotografía como de la pintura. A Riccis Valladares, y a otros muchos, le inspira el trabajo de Caravaggio, una de las figuras del tenebrismo barroco, con unos claroscuros salvajes.
  • Cuando trabajamos a nivel profesional debemos tener un estilo propio que nos identifique. Así conseguiremos que nos elijan por ser nosotros y evitar que busquen a otros más baratos.
  • También hay que dominar la composición, para que nuestras fotos sean mejores. Una de las maneras que podemos emplear para componer es hacer uso de la geometría, para guiar la vista del espectador. Cartier-Bresson era uno de los mayores defensores de la geometría en la fotografía.
  • La composición tiene que ser buena, que enganche al espectador. Pero nunca tiene que ser complicada. A menor complicación, mayor expectación.
  • Si hacemos fotografía de boda, o callejera, no tenemos por qué preparar la imagen. Hay que dejar que todo fluya y estar preparado hasta que ocurra algo. Sería muy útil ser adivino para estos menesteres; pero es más realista prepararse para darse cuenta de que algo puede pasar.
  • Para que las fotos llamen la atención, y casi tengan vida propia, hay que acercarse a la acción. Y llevar puesto en la cámara un objetivo angular. Así consigues sentirte parte de la fotografía, y no un intruso o un espía, como puede pasar con el uso del teleobjetivo.
  • Mucha gente no sabe si trabajar en blanco y negro o en color. La clave para saberlo es muy sencilla: si el color es protagonista o tiene algún valor estético, desde luego hay que usarlo.
  • A veces puede ocurrir que nuestras fotografías no son válidas desde un punto de vista técnico. Están movidas, desenfocadas… Pero puede tener mensaje, puede comunicar algún sentimiento. Entonces esa fotografía hay que enseñarla.
  • Riccis Valladares es uno de los que todavía trabajan con película, además el 90 % de su trabajo lo hace en blanco y negro. Siempre va con dos cámaras, una con un 50 mm y la otra con un angular (21 o 28 mm). Y como buen clásico, lleva Hasselblad y Leica.
  • Como clásico, considera que el encuadre y la composición tienen que hacerse en el momento de la toma, por lo que rechaza intervenir posteriormente, a la hora de positivar. Esta es una opción que toman muchos fotógrafos, y en cierta manera es volver a los orígenes y a las cosas bien hechas, pero es una regla demasiado estricta.
  • Y como no podía ser de otra manera es un creyente convencido del instante decisivo que promulgó Cartier-Bresson, aquél que no va a volver a pasar y hace a una escena única. Por eso, rechaza trabajar con motor. Hay que disparar en el momento justo, y ser capaz de aceptar que se puede fallar. El trabajo del fotógrafo consiste en acertar siempre. Por eso, la paciencia es importante y la suerte una gran aliada.

Riccis Valladares es un buen fotógrafo, y es una suerte haber podido escucharle en la convención. Puede que no tenga tu estilo, o no te guste su estética, pero los fotógrafos podemos aprender mucho del trabajo de los demás.