Hasta ahora los stylus son un accesorio que no usamos demasiado en smartphones. Wacom tiene una buena oferta, aunque algo cara, y Samsung la lleva a una mejor expresión en conjunción con su gama Note y S-Pen; pero lo que realmente hace falta es una buena combinación de stylus y funcionalidades para que sea útil, cosa que Sony viene a solucionar.

sony stylus

Y realmente el problema es ese: que los stylus no solucionan demasiado teniendo en cuenta lo que cuestan algunos. Entonces, la solución pasa por darle valor añadido o funcionalidades exclusivas, aparte de tener más precisión que con el dedo al tocar la pantalla, como ha hecho Samsung con el Galaxy Note II y su software especializado, S-Pen. Pero la idea de Sony no se basa en software específico, sino en integrarse con las demás aplicaciones como juegos o aplicaciones de notas. Se me ocurren aplicaciones buenísimas, sobre todo conjugado con tecnologías como Qeexo.

La idea es sencilla*: aumentar la fricción para simular las diferentes superficies que se requieran o simular efectos varios. Su planteamiento es simple, pero muy complicado de hacer en la realidad por varios motivos. Por ejemplo: ¿cómo estableces la comunicación entre el stylus y el teléfono sin gastar demasiada batería del teléfono o del stylus y no engordando demasiado el stylus? ¿Cómo simularías el efecto del cambio de fricción? Y demás preguntas que se os ocurran.

La solución a la primera y segunda pregunta pasan por un mismo mecanismo en este lápiz: una esfera en su base es quien recibe la retroalimentación háptica del terminal y, al mismo tiempo, simula los cambios de fricción con una serie de «ganchos» que le permiten girar con mayor o menor libertad sobre la superficie.

¿Utilidades? Imaginaos que la dificultad para mover el lápiz sobre la superficie de la pantalla aumenta según el nivel de dificultad de un juego, el cansancio de un personaje en un MMORPG o que puedes saber si estás editando, cortando, copiando o seleccionando cualquier contenido sobre la pantalla sin tener que recurrir a un control visual, sino háptico, todas las posibilidades que se os ocurran, aunque de momento tendrá que esperar a que pase de ser una mera patente.

Vía: El Androide Libre.