Viernes otra vez y momento ideal para darle un espacio a todos nuestros lectores, especialmente aquellos que tienen un gran talento y necesitan un empujón de exposición. En esta edición, la numero ocho de la segunda tanda, tenemos un fotógrafo argentino, con un gran ojo para los timelapses.

ALTFoto – Antes que nada, preséntate ante tu público. Quién eres, cómo te llamas, dónde vives y a qué te dedicas

Leandro Pérez – Soy Leandro Pérez, un joven estudiante de Ingeniería en Sistemas. Actualmente vivo en Córdoba, Argentina pero hace unos cuantos años atrás viví en un pueblo llamado Tinogasta, que pertenece a la provincia de Catamarca.

A – ¿Cómo fue que te acercaste a la fotografía? ¿Cómo comenzaste en este apasionante mundo?

L. P. – Nunca pensé en la fotografía como un hobby hasta que uno de mis grandes amigos de la infancia empezó a dispararle a todo lo que se cruzaba frente a su cámara. Me acuerdo que en ese tiempo lo veía haciendo poses muy raras, típicas de fotógrafo buscando la toma única, y la verdad no lo entendía. Pero al poco tiempo me compré un teléfono con cámara y después era yo el que andaba haciendo poses raras, tratando de capturar esa foto que tenía en mi cabeza.

Antes de comprar el teléfono tenía una cámara a rollo que me había regalado mi abuela hace muchísimos años, pero nunca me interesé en el tema, y es algo de lo que me arrepiento porque hoy en día, más allá de ser un hobby, se ha convertido en una parte de mi vida. Pero como dice el dicho, más vale tarde que nunca.

Al poco tiempo de empezar a fotografiar, quise mostrarle al mundo lo que capturaba y me registré en Flickr. Después de eso compré mi primera DSLR, una Canon 450D. Al paso de un año cambié de cuerpo y ahora disparo con una 60D, algo que mi cuello agradece a diario por la pantallita rebatible que tiene.

A medida que aprendía sobre fotografía, empecé a interesarme en los time-lapses y con el tiempo fui interiorizando la técnica y adquirí equipo específico para esa especialidad que está entre la fotografía y el vídeo.

A – Cuéntanos un poco acerca de tu equipo y software que utilizas. ¿Cómo es tu workflow?

L. P. – Mi equipo podría dividirse en dos partes. Por un lado todo lo específico a la fotografía, que consiste en una Canon 60D con Magic Lantern, un Tokina 11-16, un Canon 50mm fijo y un Tamron 17-50; accesorios de todo tipo, como ser trípodes, baterías de repuesto, filtros e intervalómetros. Por otro lado está el equipo que uso para time-lapse, que consiste en un dolly (más sobre esto en las siguientes respuestas), un cabezal pan/tilt, baterías de 12v, luces y linternas LED, y todo tipo de cables, adaptadores y convertidores que he ido construyendo a medida que los he necesitado.

Siempre disparo en RAW, incluso si es una foto de prueba porque no suelo modificar la configuración de la cámara salvo las cosas básicas. Trato de mantener todo en manual porque para un time-lapse eso es imprescindible para evitar flickering, yo sé que si empiezo a cambiar demasiadas cosas en la cámara después me voy a olvidar de configurarla nuevamente.

Luego de obtener la secuencia de fotos de un time-lapse, la bajo al disco duro y la archivo en una carpeta con numeración, nombre y si es de día o de noche, para una mejor administración. Esa secuencia después pasa por LRTimelapse, Lightroom, After Effects y finalmente Premiere Pro. En el medio hay plug-ins según el software que use y el resultado que quiera lograr, o si hay que arreglar algo específico, por ejemplo. Al revelado de las fotos que no son secuencias lo hago con Lightroom y luego le hago un retoque final en Photoshop si hace falta. Es increíble como toda la suite de Adobe está conectada y lo fácil que se hace trabajar con ese software.

A – Cuéntanos acerca de tu Proyecto Tinogasta

L. P. – Es un proyecto fotográfico en el que junto a Karim Ayame (mi amigo que mencioné arriba) mostramos nuestro pueblo y sus parajes turísticos desde nuestros puntos de vista. La idea al principio fue simplemente mostrar fotos del pueblo, pero con el tiempo el proyecto fue creciendo gracias al interés de la gente y hoy en día tratamos de fotografiar todo el Departamento. A mí personalmente me encanta ir para el lado cordillerano, camino a Chile por el Paso de San Francisco. Lo más curioso es que viví 18 años allí y nunca conocí el lugar, recién después de mudarme e interesarme en la fotografía fue que comencé a viajar hacia esos lares.

A – ¿Cómo fue la experiencia de grabar el corto Norte Argentino? ¿Cuánto tiempo te llevó realizarlo?

L. P. – Increíble, no tengo palabras para describirla. Si bien había grabado un corto anteriormente usando la misma técnica, este no se compara con el primero por la cantidad de trabajo que hay en él. Empecé a rodarlo en el verano aprovechando las vacaciones, pero como siempre pasa, el clima no ayudó, así que perdí varios días que no pude recuperar porque se me acabaron las vacaciones. Entonces la solución fue simple: seguir viajando mientras se pueda hasta terminar el corto, lo que me tomó alrededor de unos 4 o 5 viajes más a lo largo de 9 meses. La verdad tenía ganas de seguir disparando para perfeccionar algunas tomas, pero si no lo terminaba en ese momento esto iba a seguir hasta quién sabe cuándo.

A – ¿Cómo logras el desplazamiento de la cámara en tus timelapses?

L. P. – El desplazamiento de la cámara se logra con un dolly como se conocen comúnmente, que es básicamente un deslizador motorizado. Se monta la cámara sobre un móvil que tiene un motor y este móvil a su vez va sobre un riel que permite un movimiento lineal y sin saltos. Además de eso, hay un controlador que maneja el motor y la cámara, se programa el controlador y el resto es todo automatizado. Es bastante simple en realidad, lo complicado es tener que cargar todo el equipo hasta una linda ubicación y que las condiciones climáticas sean las adecuadas. Sin mencionar que se necesita mucha dedicación y la paciencia de un santo, aunque con un libro, unos mates o un lindo paisaje estrellado se hace llevadero.

A – Muéstranos tu fotografía favorita. Cuéntanos algo de cómo la realizaste.

L. P. – Siempre es difícil elegir una sola. Voy a mostrarles la última foto que saqué en Las Grutas:

Las Grutas es un lugar en el Paso de San Francisco que está a unos 20km del límite con Chile y a unos 4.300 metros sobre el nivel del mar. La noche que tomé este autorretrato hacían -5C° y fue el 21 de septiembre, imagínense el frío que hace en pleno invierno. La foto me gusta porque representa cómo me siento cuando hago tomas nocturnas en esos lugares desolados. A la izquierda está el Volcán Incahuasi de 6.638 metros, a la derecha el Volcán San Francisco de 6.018 metros y en el cielo puede apreciarse la Vía Láctea, la luna y un meteoro.

Luego de este autorretrato hice un time-lapse con la misma composición, pero a los 10 minutos de empezar a disparar se nubló y el vídeo a mi gusto no quedó bien, por eso no lo incluí en el corto. Lo peor de todo es que voy a tener que esperar casi un año para volver a hacer esa toma porque esas condiciones astronómicas se vuelven a dar por esas fechas y antes dudo que pueda viajar hasta allá.

A – ¿Quiénes son tus fotógrafos (conocidos o no) favoritos? ¿Dónde buscas la inspiración?

L. P. – Fotógrafos estrictamente hablando no tengo ninguno. Aunque sigo varios fotógrafos no muy conocidos en algunas redes sociales. Acostumbro visitar 500px seguido. Favoritos se podría decir que son aquellos que hacen time-lapse, como ser Tom Lowe y la gente que trabaja junto a él, también admiro el trabajo de Dustin Farrell y el maestro del hyper-lapse, Artem Sergeevich.

Mi inspiración viene generalmente de la música, sobre todo la instrumental o de bandas sonoras de películas y series. También de algunas bandas que tienen mujeres como cantantes.

A – Para terminar, ¿qué consejo le darías a nuestros lectores que recién comienzan con la fotografía?

L. P. – El consejo más básico en la fotografía: saquen fotos todo el tiempo. Lleven la cámara con ustedes a todos lados porque los momentos son únicos y no se repiten. Peor aún, esos momentos se van a repetir en tu cabeza y no vas a poder fotografiarlos porque ya pasaron, es algo muy frustrante.

Traten de comunicar algo con la foto, incluso un simple paisaje puede transmitir muchos sentimientos, y para mí la fotografía es eso, transmitir y hacer sentir. Sean constantes y no bajen los brazos. Si planean un viaje y nadie puede acompañarlos por X motivo, viajen solos, son experiencias increíbles e inolvidables.

Pero por último y por sobre todas las cosas, déjense llevar por la curiosidad, es lo que nos hace hacer grandes cosas.


Y así concluimos esta entrevista. Si quieres ver el resto del trabajo de Leandro puedes visitar su flickr o recorrer la galería de aquí debajo.