Desde hace ya más de dos años, con la salida de una nueva horneada de MacBooks Pro, llegó la posibilidad del cambio automático entre tarjetas gráficas en función de las necesidades de las aplicaciones. El propio sistema se sigue encargando de esto, de hecho, Mountain Lion implementa mejoras a la hora de decidir qué tarjeta utilizar. Sin embargo, en muchas ocasiones desearíamos que nuestro equipo utilizara la tarjeta integrada, y así poder obtener un mayor tiempo de batería, objetivo final de esta funcionalidad. 

Para solucionar este problema podemos recurrir a la sencilla aplicación gfxCardStatus. Gracias a ella, que se instalará de forma muy discreta en nuestra barra de menús, podremos cambiar fácilmente entre nuestra tarjeta integrada y dedicada (Intel HD Graphics y NVIDIA GeForce GT 300M en mi caso). El cambio automático está seleccionado por defecto, pero tan solo tendremos que elegir qué opción usar y pulsarla para provocar el cambio manual.

El icono nos mostrará en todo momento cuál está usando nuestro equipo de forma sencilla, atribuyendo una i a la integrada y una n a la dedicada.

Además, si nuestro sistema operativo es Mountain Lion, la pequeña aplicación nos mostrará una notificación cada vez que el sistema cambie de forma automática entre tarjetas, si no, y somos usuarios de Growl, también seremos notificados cuando esto suceda.

Cuando nuestro equipo esté utilizando la tarjeta dedicada se listarán, dentro del menú, las aplicaciones que esté haciendo uso de ella. Si intentamos cambiar a la integrada, por falta de batería por ejemplo, no podremos hacerlo hasta que cerremos esas aplicaciones.

Con una repercusión mínima en el consumo de RAM, gfxCardStatus se convierte así en una opción fantástica para tener más control sobre nuestros equipos. Es totalmente gratuita, está traducida al español y solo disponible para MacBooks Pro de 15 y 17 pulgadas lanzados a partir de 2008.