Una de cal y una de arena. Mientras que Polaroid y otras compañías están buscando cómo revivir la fotografía analógica, Kodak, que como sabemos está en severas dificultades financieras, está pensando en vender su departamento de películas. Pero como todavía no lo han hecho, son varios los productos que están siendo discontinuados. El último en esta serie es la película T-MAX P3200, en blanco y negro.

Con un ISO de 800-1000, esta película era usada para poder sacar buenas tomas en ambientes iluminados de forma modesta. La compañía entiende que será difícil para algunos de  reemplazar, por lo que sugieren la película T-MAX 400, también conocida como TMY-2, como el mejor reemplazo. Funciona de forma igual o mejor, exceptuando en situaciones de poca iluminación donde se pueden llegar a perder algunos detalles.

Este es meramente un episodio más en la telenovela que se ha transformado el futuro de Kodak. Hace algunas semanas les contamos sobre el fin de la película Kodak Plus-X, y lo último que se filmó usándola, pero también nos enteramos de la subasta de su división química. Para poder capear el temporal, los de Kodak intentaron subir de precio todas sus películas, pero no fue suficiente. El espiral sigue en descenso.

Audrey Jonckheer, el director de marketing y relaciones públicas de la empresa, afirmó a principios de año que el negocio de las películas todavía es rentable. Pero no vemos cómo lo están llevando a la práctica. “Las películas siguen siendo un negocio rentable para Kodak, y tenemos el portfolio más amplio y respetado de películas tanto en fotografía como en cine; hemos tomado los pasos necesarios para sostener el negocio mientras decae, y sabemos que hay cientos de fans apasionados por las películas, por cualquier motivo artístico o de calidad que elijan”, sentenció.

Lentamente, Kodak deja de fabricar películas pero todavía no encuentra la estrategia de mercado que logrará salvarla de la bancarrota. Tampoco estarán en el negocio de la fabricación de cámaras digitales, aunque demostró ser pionera hace algunos años. La estrategia a seguir todavía es un misterio, pero considerando la trayectoria de esta empresa, que a esta altura ya tiene una connotación emocional para muchos fotógrafos, esperamos que puedan resurgir de entre las cenizas.