La semana pasada Eduardo les contó sobre sus consejos de productividad para poder trabajar de forma eficiente mientras estamos sometidos a todas las distracciones de la web. Su lista fue completísima, con consejos sobre cómo manejar nuestro correo electrónico, nuestros descansos y ¡hasta nuestra hidratación! Para hoy, he preparado una lista más holística, para determinadas situaciones, que viene a complementar la lista de Eduardo de alguna forma.

Considerando que mi concentración deja mucho que desear, sobre todo con una profesión que está intrínsecamente relacionada con internet, con sus muchas herramientas de procrastinación, estos consejos son algo que aplico a mi propia vida y que me funcionan. Quizás puedan hasta funcionarles a ustedes.

  • El multitasking no existe. Muchas herramientas de productividad rezan que nos pueden ayudar a administrar mejor nuestros tiempos para hacer muchas cosas al mismo tiempo. Y la verdad que hacer las cosas a la mitad no es lo mismo que completarlas. No podemos dedicar nuestra atención completa a las cosas que tenemos que hacer pensando en lo que tenemos que hacer al mismo tiempo, y así sucesivamente. Además, nadie sabe mejor cómo administrar nuestros tiempos que nosotros mismos. Así que pongamos ese conocimiento en acción, a la vez.

  • Usa Google Tasks. Hace algunos días hice una alabanza de Google Tasks, con justas razones. Google Tasks tiene un acercamiento muy minimalista a algo que es tan importante para la productividad como son las listas de tareas, es muy simple de usar, y tiene otras herramientas avanzadas para agregar más detalles. Esto depende del gusto de cada uno, yo prefiero mantener las cosas simples porque sino además perdemos medio día organizando una lista de tareas bien completa… que nunca llegamos a completar. Si no te gusta Google Tasks elige otro servicio, yo lo recomiendo porque no permite perder el tiempo con otras cosas y además está integrando en Gmail, ¿qué más se puede pedir?

  • Usa el móvil para algo útil. Eduardo nos recomendó que recordemos apagar el móvil o ponerlo en silencio mientras estamos trabajando. Yo difiero brevemente, para mí el móvil es una herramienta fundamental para el trabajo, sobre todo si estoy lejos del escritorio. Por eso, recomiendo usar el móvil para cosas productivas, lleno de herramientas que nos ayuden a, por ejemplo, adelantar trabajo si estamos atascados en un embotellamiento de tránsito. Tampoco nos llenemos de trabajo aún cuando no estamos a la oficina, lo que me lleva al siguiente punto.

  • Usa tu descanso. Las personas más productivas no son las adictas al trabajo que están todo el día pensando en cuál es la próxima tarea que tienen que despachar. También se puede disfrutar ir al cine, por ejemplo. Usemos los tiempos de descanso, pero no solamente los que tenemos asignados en la oficina, sino además lejos del escritorio. Es imprescindible aprovechar las horas de sueño y saber decir “basta”. Esto es muy importante además para las personas que trabajan freelance: ya sabemos lo que es quedarnos hasta altas horas de la noche trabajando en un proyecto.

  • Arma playlists laborales. ¡Fundamental! La música puede ser una compañía importante. Armar una lista con nuestras canciones favoritas para trabajar no distrae, sino que puede ser una ayuda a nuestra productividad. Siempre sin molestar a los demás y con audífonos, como recomendó Eduardo. Es recomendable además armar listas –se nota que tenemos una obsesión con las listas aquí- para determinadas situaciones.

  • Dile que no a las horas extra. Esto también va de la mano con el descanso bien merecido que tenemos. No digo que no tenemos que quedarnos en la oficina cuando nos necesitan. Pero sí digo que no tenemos que agotarnos física o mentalmente cuando las cosas pueden claramente esperar hasta mañana. Esto no nos hace más productivos, de hecho, nos puede llegar a jugar en contra y a cansarnos mucho a largo plazo.