Estamos en Londres en el evento que Apple ha preparado para toda la prensa europea y ya hemos podido ponerle las manos encima a la nueva joya de la corona, el iPhone 5. Finalmente se ha llamado así y no nuevo iPhone, como sucedió con el iPad. El nuevo iPhone es más grande, más ligero y más delgado, gracias a que Apple no ha aumentado el ancho sino sólo el largo de la pantalla sigue siendo igual de cómodo acceder con el dedo pulgar cuando lo sostenemos en la mano a toda la pantalla y que gracias a que esta aumenta ganamos una fila extra de aplicaciones.

Se nota muchísimo también el acabado unibody del mismo y el 18% en reduccion de grosor, básicamente es como si cogemos el perfil del actual iPhone 4S y 4 y nos quedamos únicamente con la banda metálica excluyendo la de plástico arriba y abajo. Pero sin duda una de las mejores sensaciones que produce el nuevo teléfono es cuando lo cogemos en la mano, tanto la calidad de la construcción como la ligereza unido a la solidez del diseño unibody le dan al iPhone 5 un calidad increíble.

La pantalla a 16:9 funciona especialmente bien, sobre todo en la reproducción de vídeos, y desde luego se nota muchísimo el hecho de que Apple haya integrado los sensores táctiles en la pantalla y la nueva saturación de colores, un 44% mas alta hacen que también reproducir vídeos o ver fotos sea una experiencia espectacular.

Aunque no hemos podido ver el nuevo conector lightning sí que se puede apreciar como es muchísimo más reducido y ocupa menos espacio, también se agradece que encaje por ambos lados y no haya una única manera de encajarlo, como sucede con el conector de 60 pines que tenemos actualmente. La toma de los auriculares, como también hemos podido ver en tantos y tantos rumores pasa a estar en la parte inferior.