Hace semanas con la primera presentación de iOS 6 se produjo una importante noticia: Apple había decidido prescindir de los servicios de mapas de Google para su aplicación principal. Beta tras beta y hasta el lanzamiento final del sistema operativo Apple ha ido mejorando su servicio, sin embargo no ha sido lo suficiente, recibiendo las críticas de muchos usuarios.

Apple pide paciencia los usuarios, mientras sus fanáticos quitan hierro al asunto y los contrarios aprovechan el traspiés de la empresa.

Cualquiera que desarrolle software sabrá que en determinados tipos de aplicaciones es muy complicado lanzar algo con todas las características. Alimentar con información un mapa mundial, con diferentes vistas y multitud de direcciones, localizaciones no es nada sencillo. Pensar que Apple puede hacer en pocos meses lo mismo que ha hecho Google durante la última década es, simplemente, una frivolidad.

¿Son malos los mapas de Apple? No ¿Tienen menos información o alguna de ésta es errónea? Por supuesto que sí.

Es muy probable que bajo determinadas circunstancias usemos los mapas del mismo modo que antes y tengamos los mismos resultados, es posible que incluso mejores. Pero hay que tener presente que se trata de caso particular, y que de forma global, hay una importante bajada en la calidad de la aplicación y del servicio que se ofrece a los usuarios.

Y precisamente de esa bajada de calidad vienen derivadas la mayoría de las críticas. Algunos, entre los que me encuentro, no entendemos cómo es posible que Apple haya dado un paso como el que ha dado, lanzando una aplicación que es claramente inferior a la que tenían los usuarios, bajando la calidad de, probablemente, uno de los servicios más usados por los poseedores de sus smartphones o tabletas. Es un paso atrás respecto a lo que había, algo que no es propio de los valores que intenta mostrarnos con sus productos: calidad y excelencia.

No me cabe duda, según pasen las semanas los mapas de Apple serán mejores e irán acortando distancias respecto a los de Google. Sin embargo podrían haber planteado el cambio de la aplicación de una forma más escalonada, siendo menos problemática para muchos usuarios. En cambio se han lanzado a la piscina, molestando a muchos usuarios y pidiendo paciencia.