Continua la eterna, y un poco cansina, guerra de patentes que enfrenta a Apple y Samsung en los tribunales de todo el mundo por ver quién inventó la rueda primero. Esta vez es Apple quien asesta un duro golpe a Samsung. Y es que, los de Cupertino han conseguido que sea admitido como prueba un documento interno de los coreanos, en el que los ingenieros de Samsung comparan el iPhone al Galaxy S característica por característica.

El documento, de 132 páginas, y traducido del coreano data de 2010 y parece que su autoría le corresponde al equipo de ingeniería de Samsung. En él se evalúa prácticamente todo, desde la pantalla de inicio a las aplicaciones que cada terminal trae de fábrica. Tras comparar ambos terminales el equipo hace unas recomendaciones, que normalmente son simples y siguen la línea de «Hay que hacer que funcione más parecido al iPhone».

Esto va en contra de la idea a la que Samsung se aferra en este proceso, ya que para Samsung la llegada de pantallas capacitivas al mercado empujó a la industria hacia un formato concreto de teléfono, como el del iPhone.

Apple sin embargo deberá demostrar que Samsung no sólo hizo el Galaxy S más parecido al iPhone sino que además infringió patentes específicas en relación a elementos concretos del diseño de los dispositivos iOS. Para esto Apple ha llamado durante las últimas sesiones a varios expertos que respaldan su versión de los hechos. Mientras tanto, Samsung argumenta lo contrario, defendiendo además la idea de que las patentes de Apple no son merecedoras de ser patentes puesto que atañen a conceptos demasiado generalistas; pensamiento este compartido por una gran parte del mundo Android.

En declaraciones a medios, Samsung se escuda, no se sabe muy bien si a su favor o en en su contra, diciendo que realizan este tipo de análisis con todos sus otros competidores como una forma de innovación. Personalmente, no sé hasta qué punto el analizar los terminales de la competencia puede considerarse fuente de innovación, a menos que hablemos de buscar la innovación ajena.

Todo esto sucede cuando Samsung ha anunciado unas ventas récord de 50 millones de unidades en el último trimestre, y Apple ha mostrado unos resultados no tan buenos como cabría esperar en su último informe fiscal.

De cualquier manera, podéis echar un vistazo vosotros mismos al Scribd del documento y descubrir por qué Samsung intentó evitar a toda costa que éste entrase a formar parte de las pruebas del caso:

Comparativa Samsung Galaxy S – iPhone