Como desarrollador web freelancer -además de blogger– tengo la posibilidad de trabajar desde cualquier ubicación, establecer mis propios horarios y libertad para decidir a que proyecto dedicarme cada día. Por lo general trabajo desde casa, pero en muchas ocasiones tengo la necesidad de moverme para reunirme con clientes o a las oficinas de empresas que contratan mis servicios. En otras oportunidades, simplemente siento la necesidad de cambiar de ambiente para buscar un poco de inspiración y tranquilidad en otro lugar.

Aunque muchos no lo crean, es posible trabajar lejos de la oficina (o de casa). Lamentablemente no todos pueden permitírselo, pero para los que pueden hacerlo, o al menos se animen a intentarlo, van las siguientes recomendaciones para configurar una oficina móvil funcional y eficiente.

Oficina al aire libre

  • Lo primero que necesitamos es una computadora portátil. Es algo totalmente obvio, pero es mejor estar claros. Una computadora portátil es fácil de transportar y nos permitirá movernos con facilidad de un lugar a otro, además de ser nuestro centro operaciones sin importar donde estemos.

  • El acceso a Internet móvil es el segundo elemento de la lista. En la actualidad muchos establecimientos comerciales ofrecen acceso gratuito a Internet a través de Wi-Fi, sin embargo, no siempre es una garantía y es mejor estar preparados y llevar siempre con nosotros un dispositivo que nos permita conectarnos a través de la red de telefonía celular, ya sea con un modem usb o compartiendo Internet desde nuestro teléfono móvil. La mayoría de los teléfonos modernos cuentan con una opción que nos permite utilizarlos como hotspots, algo muy útil y fundamental para garantizar que estaremos conectados en cada momento que sea necesario.

  • Tampoco podemos olvidar llevar nuestro smartphone o tablet, además de ayudarnos con el acceso a Internet cuando no haya una red Wi-Fi disponible, nos permitirá adelantar algo de trabajo mientras nos dirigimos hacia nuestro destino (suponiendo que no vamos conduciendo). También podemos aprovechar este tiempo para organizar nuestra lista de tareas, responder algún correo electrónico o simplemente escuchar música.

  • Lo siguiente que no puede faltar son nuestros audífonos o auriculares favoritos. Primero, porque nos permiten escuchar música mientras trabajamos o nos desplazamos. Segundo, porque nos ayudan a bloquear el ruido del entorno que pudiera sacarnos de concentración y tercero, porque son necesarios si debemos atender una llamada en Skype y no queremos molestar a quienes están cerca.

  • Antes de salir debemos asegurarnos de llevar todos los cables, adaptadores y cargadores necesarios. No me refiero únicamente al cargador de la computadora y del teléfono, que obviamente son necesarios para no correr el riesgo de quedarnos sin batería a mitad de la jornada. Deberíamos considerar llevar con nosotros una extensión eléctrica por si no conseguimos una toma de corriente cercana al punto que seleccionemos para trabajar, y al menos un adaptador para varias tomas, por si las que encontramos no son suficientes.

  • Nada de lo anterior será fácil de transportar si no contamos con un morral o bolso cómodo, que nos permita movernos libremente, que equilibre bien el peso en la espalda -para evitar dolores musculares posteriormente- y que además mantenga todos los componentes seguros y protegidos de cualquier golpe, o de la lluvia en caso de que nos sorprenda mientras vamos por la calle.

Finalmente, además de todo el equipo, también es necesario contar con servicios en la nube como:

  • Google Docs -Google Drive-, para mantener nuestros documentos siempre a la mano.
  • Evernote, para tomar notas rápidamente y sincronizarlas de manera sencilla entre dispositivos.
  • Astrid o Wunderlist, para crear y administrar nuestras listas de tareas pendientes y programar recordatorios.
  • Dropbox, que nos permitirá llevar nuestros archivos más importantes a todas partes y utilizarlos, incluso, sin acceso a Internet; sincronizandolos automáticamente la próxima vez que tengamos acceso.

Lo más importante, más allá de todo esto, es saber organizarnos y administrar bien nuestro tiempo equilibrando las cargas de trabajo. Puede que no sea esta la guía perfecta para ti, pero puedes partir de este punto para descubrir muchas maneras diferentes de disfrutar lo que haces, porque trabajar no tiene porque ser algo aburrido.

Foto (CC): mikecogh