Twitter es una red social con la que podemos tener acceso a gran cantidad de información, ya sean enlaces de interés vinculados a nuestra actividad diaria, contenidos relacionados con nuestras aficiones, noticias de actualidad o, simplemente, información relativa a lo que hacen nuestros amigos. En resumidas cuentas, nuestro timeline puede convertirse en un maremágnum de tweets de lo más variado que, lógicamente, solemos revisar en busca de cosas que consideremos de nuestro interés. Con la idea de segmentar mejor la información y localizar, entre tanta variedad, los contenidos relevantes, hace ya tiempo que Twitter puso a la disposición de los usuarios las listas; un recurso que, bien utilizado, puede ayudarnos mucho a procesar toda la información del timeline y evitar eso que llaman infoxicación, es decir, la sobrecarga de información.

Las listas son un recurso que Twitter desplegó hace casi tres años con la idea de facilitar a los usuarios la revisión de su timeline y que, por tanto, podemos utilizar para segmentar la información que recibimos y, así, poder revisar aspectos concretos sin necesidad de recorrer todo nuestro timeline y leernos todo lo que tenemos pendiente.

Decir que una lista es, por tanto, una «colección» de perfiles que seguimos que se agrupan bajo el paraguas de un aspecto o temática común, realmente, no es decir nada nuevo (sobre todo porque el recurso lleva disponible bastante tiempo). Sin embargo, teniendo en cuenta que hay 500 millones de usuarios en esta red social, no está de más organizar las cuentas que seguimos para poder realizar lecturas temáticas según nos apetezca o en base al entorno o lugar en el que nos movemos, consiguiendo aumentar nuestra productividad y evitando emplear más tiempo del necesario en procesar la información pendiente.

¿Y por qué es importante usar las listas? Quizás al principio pueda parecer algo tedioso de organizar, al igual que puede parecer hacer lo propio en Facebook, pero este tipo de tareas debemos verlas como una inversión que nos ayudará a ser mucho más productivos y ágiles a la hora de revisar lo importante puesto que, entre otras cosas, nos ofrecen:

  • La posibilidad de ordenar de manera temática una selección de los perfiles que seguimos y obtener así un resumen de publicaciones que consideramos de calidad, es decir, perfiles de los que solemos leer la mayoría de cosas que publican y que, por tanto, no nos queremos perder.
  • La capacidad de organizar la información de actualidad y seguir, de una manera muy cómoda, las publicaciones que generan una selección de asistentes a un evento o un grupo de usuarios cuyas opiniones consideramos de gran valor (por ejemplo durante la retransmisión de un evento en vivo).
  • Libertad total para agregar en las listas perfiles que no tenemos por qué seguir, es decir, podemos consumir información de perfiles que no seguimos y, por tanto, no «emborronan» nuestro timeline. Dicho de otra forma, es un recurso muy útil para crear una «cuarentena» de perfiles y valorar si seguirlos o no tras observar su actividad.
  • Realización de revisiones temáticas, es decir, según sea el momento del día (o lo que andemos buscando), podemos revisar las listas y obtener información filtrada y focalizada en temáticas concretas.

Una vez vistas las posibilidades que tienen las listas, la siguiente pregunta que, seguramente, resuene en nuestra cabeza es qué tipo de listas hacemos y sobre qué temáticas. En este caso, la respuesta no es nada simple y, por tanto, tenemos total libertad para definir las listas que queramos confeccionar (hasta un máximo de 20) pero, bajo mi punto de vista, podríamos plantearnos las siguientes:

  • Listas vinculadas a relaciones personales o profesionales: compañeros de trabajo, contactos profesionales, familia o amigos
  • Eventos: congresos (agregando a los ponentes o asistentes), campañas electorales (agregando perfiles de políticos), citas deportivas (comentaristas, deportistas, etc)
  • Aficiones: música, cine, restaurantes, etc
  • Actualidad: prensa, blogs, líderes de opinión, periodistas, radio, TV, etc
  • Recomendaciones de perfiles
  • Listas temáticas: tecnología, software, aplicaciones, etc

Otro detalle importante a tener en cuenta es la visibilidad de las listas puesto que éstas pueden ser públicas (visibles en nuestro perfil) y privadas (solamente para nuestro uso). La asignación de una propiedad u otra, lógicamente, dependerá de la temática de la lista y los integrantes de ésta, puesto que una agrupación «mal entendida» podría ocasionarnos algún que otro dolor de cabeza porque alguien se sienta ofendido.

Bajo mi punto de vista, las lista vinculadas a relaciones personales o profesionales deberían ser privadas y las vinculadas a información pública (eventos, noticias, etc) o a listas de perfiles que recomendemos sí que podrían ser públicas (y un interesante vehículo con el que estrechar relaciones con otros usuarios porque éstos se vean reflejados en alguna de nuestras listas a recomendar).

Hacer una lista solamente requiere unos minutos y, realmente, su efecto es algo que notaremos porque nos ahorrarán tiempo y, además, nos ayudarán a disfrutar aún más de la experiencia en Twitter.