Amazon Kindle, en todas sus versiones, es uno de los lectores de libros electrónicos o ebooks más populares del mercado. Vendido muchas veces bajo el precio de fabricación junto a su lanzamiento, el filón para Amazon es que esta completamente integrado con la tienda, y los libros están disponibles en nuestros lectores tan pronto como pulsamos el botón comprar en la misma.

Kindle Touch

Afortunadamente, para cubrir las carencias de la misma, o simplemente si queremos elegir otra tienda donde comprarlos u optar por otras formas de hacernos con los libros, Kindle también permite que los introduzcamos manualmente, siempre que se encuentren en un formato soportado: .mobi, .azw, u otros formatos generales como .doc o .html. Y, por supuesto, además de introducirlos manualmente también podemos enviarlos por correo y más tarde descargarlos por WiFi.

Al registrar un dispositivo Kindle en la tienda de Amazon (siguiendo los pasos del asistente inicial) crearemos una dirección de correo personal bajo el dominio, como por ejemplo direccion@kindle.com. Desde ese momento podremos enviar cualquier documento compatible al correo para descargarlo automáticamente en Kindle.

¿Cómo se configura el correo Kindle? Eso es lo mejor de todo. Basta con introducir una dirección de correo personal, con la que nos registramos en Kindle, y un alias para la nueva dirección. Automáticamente todos los libros enviados desde nuestra dirección estarán disponibles en Kindle, aunque también podemos introducir más direcciones en la lista segura con el fin de que amigos o conocidos nos envíen contenido y no tengamos que preocuparnos por recibir malware o documentos que no queremos ver.

Para ello basta con acceder a nuestra cuenta de Amazon y una vez allí entrar en la opción de Gestionar mi Kindle. Una vez identificados en el sitio, basta con acceder a la opción Configuración de Documentos Personales y revisar la lista de e-mails autorizados.