Cada día, quizás de camino al trabajo, solemos realizar una lista mental de las tareas que tenemos que realizar y, seguramente, hagamos una pequeña planificación en la que asignemos horas en las que debemos empezar dichas tareas o el tiempo que deberían ocuparnos. Dependiendo de lo metódicos y ordenados que seamos, puede que tengamos anotadas estas tareas en alguna herramienta como Todo.ly, Remember the Milk o RedMine pero, para organizarnos mucho mejor, es importante controlar los tiempos que empleamos en cada tarea. Existen herramientas como Feng que incluyen «cronómetros» que podemos activar cuando estamos trabajando en una tarea y llevar la cuenta del tiempo empleado pero, para facilitar mucho más este tipo de tareas, podemos recurrir a Chrome y sus aplicaciones e instalar Task Timer.

Task Timer

Task Timer es una aplicación para Google Chrome que trabaja con datos locales almacenados en nuestro ordenador y, por tanto, no requiere que estemos conectados a Internet para trabajar con nuestras tareas. La idea es que en esta aplicación llevemos un control de las tareas a realizar (nombres y el tiempo estimado en realizar cada una) y, cuando nos pongamos a trabajar en ellas, activemos un cronómetro para medir el tiempo empleado (y si lo realizamos en varios intervalos podremos activar y para el cronómetro las veces que queramos).

Una vez hayamos dado de alta las tareas a ejecutar junto a los tiempos estimados para realizarlas, al iniciar el temporizador para cada una de ellas iremos acumulando el tiempo real empleado y lo podremos comparar y sacar alguna que otra gráfica para ver en qué empleamos más tiempo o identificar en qué tareas realizamos estimaciones muy conservadoras o demasiado optimistas con la idea de mejorar nuestra propia planificación y nuestra forma de organizar el trabajo.

La aplicación es bastante sencilla de manejar y, la verdad, no requiere mucho tiempo en parametrizarla o personalizarla, por lo que podremos trabajar con ella prácticamente desde el principio.