Ahora que estamos en pleno periodo vacacional, podemos ver en Barcelona la exposición de Martin Parr, miembro de la agencia Magnum, Souvenir. Martin Parr, fotografía y coleccionismo, en el CCCB. Estamos ante uno de los más inclasificables maestros de la fotografía actual.

Exposición Martin Parr

La exposición, que podemos ver hasta el 21 de octubre de 2012, es, según cuentan los responsables de la misma,

una privilegiada ilustración de las sorprendentes relaciones entre la fotografía y el coleccionismo, en el marco de la experiencia turística.

Desde luego, es una exposición que no nos ha dejado indiferentes. Nada más entrar, podemos ver una serie de retratos del propio autor en los innumerables lugares donde puedes hacerte una foto de recuerdo de tu paso por algún lugar, que refuerza la obligación que sentimos todos de mostrar que hemos estado en algún sitio para ser admirados o reconocidos por sus allegados. El turista, en la mayor parte de los casos, se hace fotos para demostrar que ha estado ahí, y poder presumir de ello. Queda claro el sentido de la exposición desde el principio: vamos a vernos retratados como algo antropológico. El turista puro y duro, con calcetines y sandalias, que todos hemos sido alguna vez, y si no que alguien tire la primera piedra. Y sobre esto versa la exposición, sin compasión y sin paliativos.

Martin Parr trabaja la fotografía desde el humor, con una visión pop, por el uso luminoso del color que tiene gracias al flash anular que suele montar en su cámara. Es un crítico feroz del mundo occidental, pero es una autocrítica, pues es un apasionado de toda la parafernalia de los recuerdos, de esas figuritas que no dudamos en comprar para esa persona que veremos al volver a casa, y que sabemos que tienen la casa llena de recuerdos seriados, o lo que es más grave, para nuestra casa.

Además de sus fotografías, podemos disfrutar de su colección particular de souvenirs relacionados con Margaret Thatcher o Saddam Hussein; y de la colección de Juanjo Fuentes, un curioso personaje que comparte la misma pasión que Martin Parr por el coleccionismo y que ha reproducido habitaciones de su casa en la exposición (algo curioso de ver).

Las fotografías están expuestas de una manera muy espartana, como viene siendo frecuente en sus exposiciones, sin marcos ni cristales, sujetadas unicamente por imanes. Son de diversos tamaños, desde el clásico formato postal, hasta grandes ampliaciones que rompen la monotonía que podemos ver en muchas otras exposiciones, donde todas las fotos son iguales. Su obra se debe valorar en sus conjunto, te puede gustar o no, pero hay que reconocerle una fastuosa visión del color y una capacidad de trabajo impresionante. No tiene fotocasualidades, si se me permite el neologismo, tiene instantes buscados con suma devoción. Hay diversos temas, desde el fotógrafo fotografiado hasta una serie nueva sobre Barcelona e incluso un homenaje a la película Los carabineros de Godard y su maleta llena de postales.

Como colofón a esta exposición, nos podemos quedar con los consejos de Martin Parr para ser fotógrafo:

  1. Preocúpate por las series, no por las imágenes individuales.
  2. Opina a través de tus fotografías.
  3. Sé obsesivo.
  4. Sé creativo.
  5. Es excepcional que tomes una buena fotografía.
  6. Encuentra lo extraordinario en lo ordinario.
  7. Acércate a las cosas.
  8. Sé exagerado.
  9. No permitas que la gente se ría en tus fotos.
  10. Experimenta.