Ya es normal ver robots realizando diferentes actividades como aspirar el piso de un hogar, dirigir una orquesta, manejar un auto y, como si fuera poco, ahora resulta que también pueden bailar «Thriller», la famosa canción de Michael Jackson.

Lo mejor de todo esto es que no se trata de unos robots que tienen en su memoria guardada una serie de movimientos que tiene que realizar y nada más. Eso no sería ninguna novedad y podría hacerlo cualquier compañía. Estos humanoides pueden saber en qué parte de la canción están sus compañeros y comenzar desde ese lugar. Por ese motivo justamente uno de los encargados de desarrollarlos agarra uno, lo saluda (su saludo es correspondido) y vuelve a dejarlo sentado.

Se tratan de los robots NAO, creados por la empresa Aldebaran Robotics y programados por Patrick Bechon y Jean-Jacques Slotine, dos graduados del MIT. Hay algo en la naturaleza llamado quorum sensing. Este proceso es realizado cuando las bacterias emiten moléculas en el ambiente para que los individuos puedan llevar la cuenta de cuántos organismos hay alrededor y saber qué es lo que están haciendo. Para estos robots se basaron en el quorum sensing. En vez de emitir moléculas lo que hacen estos humanoides es enviar información que les permite sincronizarse entre ellos y, justamente por eso, si uno es sacado del contexto y vuelto a poner, puede comenzar desde donde van los demás en la coreografía.

Si bien esto no es más que un baile, con esto, como bien explican sus creadores, los robots pueden realiza tareas sincronizadas ya sea la misma o relacionada (uno sostiene un clavo mientras otro le pega, por ejemplo). En pocas palabras, pueden cooperar.