Retomamos nuestra sección Historia del Software para conmemorar un aniversario que quizás haya pasado desapercebido en muchas oportunidadades: hace 25 años, se lanzaba al mercado el software para Mac HyperCard. Muchos no entendieron su funcionamiento concreto en ese entonces, pero su marca se dejó, como un secreto a voces, en la manera en que nosotros como usuarios interactuamos con los gráficos en el ordenador.

No vamos a negar que Apple cambió el funcionamiento de los sistemas operativos con su primer OS orientado a los objetos, con una interfaz gráfica (cortesía de los ilusos de Xerox PARC, pero eso ya es otra cosa). Apple nunca especificó exactamente para qué servía HyperCard, y removió el programa del mercado en 2004.

Para poner una definición concreta, HyperCard era una aplicación, la primera de su tipo que combinaba hipermedia incluso antes que se masificara internet, que combinaba capacidades de base de datos con una interfaz orientada a objeticos y gráfica que podía ser utilizada por personas sin conocimiento en programación. HyperTalk, el lenguaje de programación que utilizaba, era simple y rápido de aprender.

El concepto de HyperCard

El concepto de HyperCard se basaba en tarjetas virtuales, que contenían información. Cada tarjeta contenía un número de objetos interactivos como texto, imágenes, botones, y elementos que hoy en día son comunes en cualquier interfaz. Los usuarios podían navegar por estas tarjetas con el mismo programa, que además contaba con un buscador avanzado para la época. Y también podían crear scripts personalizados para determinadas tareas.

La simplicidad de los scripts de HyperCard eran la clave de su encanto. Cada elemento dentro de la pila de tarjetas contaba con un código, un campo de texto que era interpretado gracias a HyperTalk. Estos elementos eran editables y se podían guardar cuando se terminara la modificación de los datos. La presencia de HyperTalk y el resto de las funcionalidades de HyperTalk lo convirtieron en un software pionero, con posibilidades hipermedia nunca antes vistas.

Gracias a su primitiva interfaz gráfica los usuarios podían crear fondos personalizados para poder navegar entre sus tarjetas, creando así un sistema muy similar al que hoy en día estamos acostumbrados con los hipervínculos en internet. A diferencia de internet, HyperCard era un universo mucho más pequeño, más liviano, y por supuesto limitado a su propio entorno.

HyperTalk

Uno de los hitos que marcó HyperCard fue su lenguaje de programación, HyperTalk. Orientado a los objetos, que existen en una jerarquía de mensajes, era muy simple de utilizar para usuarios que no tenían un conocimiento previo en programación, con comandos fáciles de aprender y manejar.

Los objetos que se encuentran en las tarjetas de HyperCard obtienen las propiedades de otros objetos que se encuentren por encima en la escala de jerarquía. El entorno de programa determina las clases de objetos que existen en HyperTalk, pero también se pueden agregar otros. HyperTalk resultaba menos intimidantes de los usuarios primerizos, que usualmente se alejaban de la computación por un temor al código. En este caso, el código eran los amigables scripts de HyperCard.

Cada objeto de HyperCard contenía propiedades de acuerdo con el objeto que se estaba tratando. Los objetos también podían ser analizados a través de sus funciones. Esto se podía realizar a través de una serie de scripts fáciles de manejar. Por ende, HyperTalk fue un lenguaje de programación que permitió que aquellos que usaron HyperCard pudieran rápidamente familiarizarse con el entorno y comenzar a usarlo.

Su creación

HyperCard fue desarrollado por el ingeniero Bill Atkinson, quién comenzó a trabajar en él en 1985 bajo el nombre de WildCard. En 1986, Dan Winkler se unió al equipo y comenzó a trabajar en HyperTalk, que terminó dándole el nombre al programa. En un trato con Apple, Atkinson accedió a darles el programa con la condición de que fuera incluido de forma gratuita en las terminales Mac.

Y así fue. El lanzamiento de HyperCard coincidió con la conferencia MacWorld en Boston, y todos los nuevos usuarios de Mac convirtieron al software en un éxito. Esta facilidad de uso que mencionamos varias veces fue la clave.

La popularidad de HyperCard fue siempre un tanto incomprensible para Apple. Nunca entendieron bien cuál era el usuario promedio del programa, pero sin embargo los reportes con una cantidad inmensa de usuarios continuaban llegando. Fue la facilidad de uso que HyperCard le otorgaba a los no-programadores lo que terminó signando su destino.

Apple, quien nunca le prestó demasiada atención a HyperCard, comenzó a desarrollar una versión 2.0 del programa dos años después de su lanzamiento, en 1989. Dentro de la misma compañía, se comenzó a trabajar también en la versión HyperCard IIGS, destinada justamente al ordenador Apple IIGS. Lo que permitía era trabajar más con color, y estaba destinado al mercado educativo.

El problema principal con estas versiones fue una decisión poco razonable por parte de Apple. Antes del lanzamiento de las versiones Apple trasladó la propiedad de varios paquetes de software, entre los cuales se contaba HyperCard, a una compañía subsidiaria llamada Claris. La mitad del equipo desarrollador de HyperCard se quedó en Apple, por lo que la finalización del producto temblaba. Cuando finalizaba, Claris hizo muy poco para promocionar el producto y los de Apple se limitaron a instalar un programa de visualización llamado HyperCard en los nuevos modelos.

HyperCard, entonces, se estaba transformando en un programa de pago administrado por Claris. Los usuarios que sí conocían el software se vieron enojados porque de repente tenían que pagar por algo que antiguamente venía de forma gratuita con los Macs. Y, también, se traicionó el acuerdo con Atkinson de no comercializar HyperCard por separado.

El fin y las consecuencias

En 2004, después de muchos años de silencio y sin recibir actualizaciones, HyperCard fue removido del mercado. ¿Cuál fue su legado, al final del día? Algunos fueron buenos, otros malos, pero HyperCard fue un programa que terminó cambiando el rumbo del desarrollo informático sin que realmente se diera cuenta. Aquí una lista de sus logros:

  • HyperCard fue uno de los primeros programas en ser susceptibles a vulnerabilidades de seguridad. La facilidad otorgada por los scripts también era la principal debilidad: como los scripts se comenzaban a ejecutar apenas se abría HyperCard, fue una de las primeras aplicaciones en ser susceptible a virus macro.

  • HyperCard tenía el potencial de poder convertirse en el primer navegador web. Sin embargo, al mantenerse en un espíritu local y no hacer que las tarjetas se organizaran en red, el hipermedia de HyperCard se quedó en un entorno limitado. La carencia de integración con el lenguaje HTML también fue una de sus fallas importantes.

  • Con el nacimiento de la World Wide Web, la popularidad de HyperCard fue decreciendo. Combinado con la falta de decisión o de interés por parte de los ejecutivos de la compañía, el programa quedó en el olvido sin poder integrarse con las novedades de la tecnología. Sin embargo, HyperTalk se convirtió en una de las inspiraciones para algunos de los primeros navegadores que existieron.

  • El programa fue utilizado por una variedad de juegos muy populares en la época, del estilo de «crea tu propia aventura», gracias a las facilidades que otorgaban las tarjetas de HyperCard.

  • Una de las contribuciones más importantes de HyperCard fue el acercamiento de la creación a través del software para los no-programadores. Esta también fue la base de su increíble popularidad durante fines de los ochenta y comienzos de los noventa. La estrategia de Atkinson de hacer que el software esté disponible de forma gratuita ayudó a esto también. HyperCard permitía crear soluciones de software personalizadas para determinadas tareas de una forma fácil, lo que habría significado un jaque importante para toda una industria si versiones posteriores hubiesen sido desarrolladas.