La fundación Raspberry Pi abrió una puerta con su micro ordenador de 35 dólares, y muchas son las firmas desconocidas y no tan desconocidas que la están atravesando para seguir sus pasos, tras el éxito cosechado por la máquina ARM que ha vuelto loca a toda la comunidad. VIA presentó en mayo su alternativa, APC, que con un precio de 49 dólares introducía mejoras muy interesantes con respecto a Raspberry Pi, con un procesador más rápido y el doble de memoria RAM. El equipo, con un formato sustancialmente más grande que el de la competencia, también agotó existencia al poco rato de abrir las reservas, confirmando el éxito de este tipo de plataforma, que también conoce versiones en “stick”.

Ahora llega una nueva opcíon de mano de otra compañía británica, que incorpora todas las mejoras presentadas por VIA y alguna sorpresa extra. Gooseberry Dev Board, cuyo nombre es evidentemente un guiño a la máquina de la fundación Raspberry Pi, tiene un formfactor más similar al del equipo de VIA, relativamente más grande que el del PC de 35 dólares, pero a cambio integra una CPU más potente, Allwinner A10 con un núcleo ARM Cortex-A8 a 1Ghz, y GPU Mali 400, como la que integran smartphones como Galaxy S II. Junto a este SoC se montan 512MB de memoria RAM, 4GB de almacenamiento, y lo que resulta muy interesante, conectividad inalámbrica Wi-Fi 802.11b/g/n, para conectarnos directamente a cualquier red sin hilos. La presencia de este módulo de red implica la ausencia de puerto Ethernet, una inevitabilidad que dada la nueva capacidad no parece importante.

GooseBerry incluye también un lector para tarjetas MicroSD, una salida Mini HDMI en oposición a los puertos HDMI completos de Raspberry Pi y VIA APC, y un puerto Mini USB, todo por un precio de 40 libras, efectivo cuando se lance durante esta misma semana. La placa se lanza con Google Android Gingerbread preinstalado, algo que muchos considerarán contraproducente, pero lo interesante es que es totalmente compatible con algunas distribuciones de Linux, como Ubuntu o Puppy Linux, lo que ofrece una gran libertad de elección, y una gran ventaja para los que utilicen la placa para su verdadero propósito, el desarrollo de software/aplicaciones.

Curiosamente, la historia de Gooseberry nace de Raspberry Pi, pues comenzó como un proyecto personal de un usuario cansado de esperar para poder disfrutar de la unidad que deseaba, y que debido a retrasos en la producción y a aquel terrible lanzamiento, decidió olvidar para ponerse en contacto con fabricantes asiáticos dispuestos a producir una nueva máquina. Por ese motivo la placa no es un diseño especial o único, sino que comparte características e incluso aspecto con muchos dispositivos móviles — léase, tablets — chinos de bajo presupuesto, solo que sin carcasa, o pantalla táctil, razon de su bajo precio.

Con un precio de salida de 62 dólares, la placa GooseBerry cuesta casi el doble que Raspberry Pi, aunque gracias a eso cuenta con conectividad inalámbrica, el doble de memoria RAM y almacenamiento interno. Desafortunadamente no cuenta con los adaptadores necesarios para conectarlo a una pantalla, y necesitaremos hacernos con adaptadores Mini HDMI para ello, y con algún adaptador Mini USB para conectar periféricos.