Samsung ha presentado el Galaxy S III esta tarde en Londres, y aunque hemos podido toquetear el terminal brevemente ante la inmensa cantidad de medios de todo el mundo durante el evento, se me ha quedado algunas cosas bastante patentes. Una de ellas es el tema de los accesorios, el caso concreto su Flip Cover.

Creo que no no había periodista, blogger o analista en la sala que no lanzó una carcajada limpia cuando en la presentación, muy brevemente, se mostró el Flip Cover, una funda protectora extremadamente parecida al Smart Cover del iPad. Y así es, es una copia, es un smartphone que tiene una funda que es más digna en una tablet que en un smartphone, pero como en el mundo de los smartphones Android ahora mismo lo que premia es el tamaño, parece que en Samsung alguien pensó que esto era necesario.

No lo es.

No digo que Samsung deba o no lanzar accesorios, pero esta Flip Cover es ridículo. Su pantalla de 4.8 pulgadas y claro que va a necesitar una funda, miles de empresas crean fundas para todos los terminales del mundo, pero este tipo de funda es evidentemente equivocada para un terminal como este.

Pero una nota importante, esta Flip Cover en realidad viene heredada del Samsung Galaxy Note, por lo que no te vayas a creer que es directamente algún guiño a Apple, no.

¿Es necesario un «Flip Cover» en un smartphone? La verdad es que no, pero cuando tu terminal está rozando esta línea de las 5 pulgadas, en el que uno ya no sabe si llamarlo smartphone o mini tablet, las reglas normales ya no valen.