Aparentemente la guerra atómica también llegó hasta los fabricantes de cámaras. Se reveló hace unos días que Kodak poseía un pequeño reactor nuclear en sus instalaciones de Rochester, Nueva York.

Aunque este reactor nunca fue utilizado para construir una bomba, contenía el mismo elemento mortal: tres gramos y medio de Uranio enriquecido.

La historia revelada por Democrat and Chronicle nunca fue exactamente un secreto pero tampoco el público general conocía de la existencia de este reactor nuclear ubicado en un laberinto subterráneo en las instalaciones de Kodak Park en la ciudad de Rochester.

Utilizado principalmente para la investigación, Kodak tenía un interés en las partículas subatómicas que podían ser utilizadas para conocer de qué estaba compuesto un material sin dañarlo. Kodak utilizó algunos reactores pequeños para su proyecto pero pronto decidió adquirir un sistema propio más potente.

Kodak utilizó este reactor para comprobar la impureza de químicos y otros materiales que utilizaban, aunque no está perfectamente claro cual fue el uso que que le dio.

El aparato, no más grande que un refrigerador, era único en su clase y después de muchos años de estar activo fue desmantelado el año 2007.

Muchos se sorprendieron de la noticia de que Kodak poseía este tipo de tecnología, incluido el investigador asociado al «Center for Nonproliferation Studies» encargado entre otras cosas el de conocer dónde y quién tiene este tipo de material en el mundo.

Según los voceros de Kodak, el reactor nunca presentó un riesgo para el público y la cámara utilizada fue limpiada pero permanece vacía.

Según informes de, National Research Council indican que se transportó el reactor a una instalación federal bajo seguridad armada el año 2007, pero no se publicaron más detalles.