Al abrigo de Twitter surgió un poblado ecosistema de aplicaciones y servicios que permitían a los usuarios mejorar su experiencia en esta red social. Teniendo en cuenta la limitación en el número de caracteres y la necesidad del keep it short and simple (parafraseando el principio KISS acuñado en la Lockheed), surgieron servicios que nos permitían acortar las urls a compartir y así ganar algunos caracteres extra para poder enviar mensajes algo más comprensibles; entre estos servicios, uno de los más populares es Bit.ly puesto que, desde un punto de vista profesional, nos permite realizar un interesante seguimiento del impacto de los enlaces que compartimos y las visitas que reciben. Tras cuatro años de vida, Bit.ly ha anunciado una profunda transformación del servicio en el que, además de poder acortar nuestras urls, podremos usar el servicio como almacén de nuestros marcadores favoritos, compartir enlaces en nuestros perfiles sociales o ver qué contenidos comparten nuestros amigos.

A Bit.ly no le ha quedado otro remedio que adaptarse a los cambios aumentando su cartera de servicios. Si bien llegó a ser el acortador de urls oficial de Twitter, la red de microblogging terminó lanzando su propio servicio (t.co) y Bit.ly diversificó sus servicios y le ofreció a los usuarios estadísticas de visitas (clics) de los enlaces compartidos y gracias a su integración en blogs o servicios como HootSuite, TweetDeck o Buffer, se ha convertido en una de las herramientas básicas para profesionales que gestionan perfiles de marcas o empresas.

El servicio ha decidido dar un paso más y ha seguido aumentando la oferta de servicios para transformarse en algo más que un acortador de urls y ofrecernos un directorio con nuestros favoritos. Es lógico pensar que si compartimos un enlace en Twitter el contenido de éste es de nuestro interés y, por tanto, susceptible de que sea almacenado u ordenado. Si bien hasta ahora podíamos consultar los enlaces que habíamos acortado en el servicio, con esta evolución podremos ordenarlos en grupos y, por tanto, mantener en la nube de Bit.ly un almacén organizado de enlaces sobre los que podremos realizar anotaciones o guardar en una carpeta determinada. Lógicamente, poder consultar estos enlaces rápidamente es algo muy de agradecer y, con esa idea, el buscador de enlaces responde de manera instantánea filtrando los resultados conforme vamos escribiendo.

Además, Bit.ly se vuelve también mucho más social y añade una nueva sección al servicio denominada «Your Network» en la que podremos ver los enlaces que han estado compartiendo nuestros contactos, es decir, la gente que seguimos en Twitter o en Facebook (dependiendo de los perfiles que hayamos vinculados a nuestra cuenta en Bit.ly). Relacionando esta sección con el almacén de enlaces, desde este stream tendremos la posibilidad de guardar el enlace dentro de nuestra colección, compartirlo con nuestros contactos o acceder, incluso, a la información relativa a las estadísticas de visitas realizadas desde Bit.ly a dicho contenido.

Bit.ly aspira a convertirse no solamente en una herramienta auxiliar para acortar enlaces sino que quiere crecer y quiere que la experiencia del usuario también crezca. Compartir contenidos desde el servicio se hace muy sencillo y, básicamente, solamente requiere que vinculemos nuestras cuentas puesto que siempre tendremos la opción de compartir contenidos pertenecientes a nuestra colección de enlaces o contenidos que hayan sido compartidos por nuestras fuentes (contactos o gente que seguimos). De hecho, para facilitar aún más la difusión, incluso tendremos la posibilidad de enviar un correo electrónico y compartir por tres vías (Twitter, Facebook y correo electrónico) los contenidos.

Reconozco que el rediseño del interfaz desconcierta un poco la primera vez que lo ves pero, tras estar revisando las nuevas funcionalidades, creo que esta evolución es muy interesante y puede ser una alternativa a servicios como Delicious porque con un solo servicio podemos acortar enlaces en Twitter, compartir y, además, almacenar de una manera cómoda y sencilla. Alguien podría pensar que se pierde cierta privacidad porque, a la hora de acortar un enlace, éste será visto por la gente que nos siga pero siempre tendremos la opción de hacer que nuestra colección de enlaces sea privada y así mantener resguardados nuestros enlaces personales de los que sí que son susceptibles de compartirse.

Vale la pena darse una vuelta por el interfaz web del servicio y echar un vistazo a las posibilidades que ofrecen sus nuevas funcionalidades. ¿Habéis probado el nuevo Bit.ly ya? ¿Qué os parecen estas mejoras?