Cuando mencionamos el nombre del producto Flash, actualmente en manos de Adobe pero que también pasó por las de Macromedia, tal vez su siguiente dueño más conocido, es inevitable pensar en el pasado. Se trata de un producto que seguramente la mayoría conocisteis cuando comenzasteis a utilizar los ordenadores e Internet, y aunque ha aportado muchas cosas buenas, parece que últimamente retrasa el desarrollo, o, mejor dicho, la imposición de nuevas tecnologías con más ventajas que inconvenientes.

Lanzado en 1996, hemos visto como ha tratado de transformarse para subsistir, y se puede decir que lo ha conseguido porque pese a que su popularidad pasa por su peor momento, aun tiene un importantísimo porcentaje de sitios que lo utilizan, la mayoría dedicados a ofrecer contenidos multimedia tales como vídeos, donde parece ahora concentrarse su nicho de mercado. Hace relativamente poco se anunciaba la suspensión del desarrollo de la versión para Android, un duro revés que venía como consecuencia de esta cada vez menor popularidad y debido a la imposición de tecnologías como HTML5, con la que en principio luchó por razones obvias, pero que finalmente Adobe abrazó y trata de impulsar no sólo para no quedarse atrás, sino para intentar lavar la imagen de la compañía en ese ámbito.

Volviendo a Adobe, es interesante saber que uno de los productos más esperados e interesantes de este año y del que se hablará mucho también en 2012, lo traerá de serie. Hablo de Windows 8, y de una noticia que recogemos de forma ambigua, debido a lo que supone.

Por una parte, estmos contentos de que Windows 8 incluya de serie Adobe Flash. La noticia supone que cualquier usuario que quiera disfrutar de contenidos en dicha tecnología podrá hacerlo de primeras, sin tener que recurrir a terceros y sin siquiera tener que ir al sitio de Flash para descargar su plugin. En este sentido no hay ningún inconveniente, todo lo contrario, pero su inclusión en el nuevo sistema de Microsoft supone un nuevo revés para el avance de tecnologías estándar, con un fabricante de primera categoría (los de Redmond) que ha decidido apostar por Flash, o al menos, haberle darle un poco más de vida.

Y es que éste ha sido uno de los temas más polémicos no sólo respecto a Adobe, sino también a Microsoft. Todos estaréis de acuerdo en que mantener el soporte de, por ejemplo, Internet Explorer 6 (algo que afortunadamente ya no pasa) es no olvidarse de los usuarios que aún lo utilizan, y por lo tanto tener contentas a más personas. Sin embargo, que IE6 siga aún funcionando también supone que IE9, un navegador que apuesta por las tecnologías estándares, deje de recibir esos usuarios y por tanto retrase la imposición de unas normas que son iguales para todos, en un Internet más neutral.