Junto a Android e iOS, Windows Phone es uno de los sistemas más utilizados en terminales móviles en pleno 2012. Aún lejos de alcanzar a estos dos, debido seguramente al espectacular número de dispositivos que cuentan con el primero y a la aún alta popularidad del segundo, lo cierto es que todos los que lo prueban dicen cosas muy buenas de él. Y es que Windows Phone rompe con todo lo que fue Windows Mobile, proporcionando un sistema puramente diseñado para móviles, muy atractivo y en el que cada vez hay más oferta de aplicaciones, con grandísimas incorporaciones casi semanalmente. Recibiendo actualizaciones también de forma muy regular (la última fue hace apenas 10 días), ya empieza a sonar la que será la próxima major version: Windows Phone 8.

Y lo cierto es que los usuarios que ya están disfrutando de terminales con WP7 deberían estar más tranquilos que nunca, porque Microsoft acaba de confirmar que todos ellos recibirán WP8. Lo ha hecho un representante de la compañía en Portugal, asegurando que Microsoft se lo confirmaba hace unos días. Windows Phone 8, también conocido como Apollo (nombre clave) estará presente hasta en terminales como Samsung Omnia 7, lanzado en 2010, pero que pese a ello no se privará de las últimas actualizaciones que Microsoft ya última para el ecosistema.

De momento no hay muchas noticias sobre la nueva versión, pero se rumorea (y debería confirmarse también cuanto antes) que tendrá una integración total con Windows 8, con el que unificará versión, al menos en el número oficial de su nombre, y que incluiría novedades tales como una mayor adopción por parte de los fabricantes.

Volviendo a la noticia, cabe destacar que lo que está haciendo Microsoft con sus clientes es asegurarles la continuidad de sus terminales en una época en la que pese a que el software ha desplazado al hardware en cuanto a lo que un terminal puede ofrecer, los sistemas operativos parecen no poder garantizar que los fabricantes vayan a adoptarlos. Primeramente tenemos a Android. Google trabaja duramente en el sistema operativo, proporcionando su código fuente no sólo a las compañías, sino a todo aquel que quiera tenerlo. Sin embargo, parece que en la mayoría de casos la aparición de un nuevo sistema operativo choca con los planes de negocio de fabricantes, y por ejemplo a día de hoy hay muy pocos terminales que estén actualizados a la última versión de Android, 4.0, cuando ya se esta hablando de Jelly Bean, o Android 5.

Por el otro, en iOS el problema no parece ser tan grave, pero teniendo en cuenta que el número de terminales lanzados en los últimos 2 años se reduce a sólamente 2 en el ámbito de los smartphone, iPhone 4 e iPhone 4S, y que Apple es la fabricante, estaríamos ante un caso incluso peor. Pese a estar actualizados a la última versión, tristes ejemplos como Siri, el popular sistema de control por voz de Apple, siguen funcionando únicamente en el último de estos, con la empresa de la manzana asegurando que no tiene planes de llevarlo a iPhone 4, pero con todo una comunidad de expertos que no sólo insiste en que podría funcionar en el terminal, sino que lo ha demostrado. Esto se extiende a otras aplicaciones que limitan sus funciones o que incluso dejan de estar disponibles si no estamos en el último terminal de Apple, y destaca la negativa de una compañía que apenas trata de vender nuevos terminales aun cuando podría tener contentos a todos sus clientes, pese a asegurar que 4S es tan sólo una revisión de iPhone 4.

¿Pueden de alguna forma Microsoft y Windows Phone 8 cambiar esta tendencia y forzar a los fabricantes a que adapten sus terminales a la última versión de los sistemas operativos móviles si quieren subsistir? De momento, debido a su posición de desventaja, parece que no, pero es algo en lo que tendrían que tomar ejemplo, y en lo que Microsoft ya tiene mi voto.