Instagram parece estar en boca de todos después de su llegada a Android. Con su presencia en este sistema operativo móvil, su llegada a nuevos usuarios está creciendo de a millón por día. Y, por ende, están surgiendo nuevos problemas que antes no sucedían (o, que, al menos, no estaban siendo reportados). En esta oportunidad, un fotógrafo denunció a Vogue España por «robar» una de sus fotografías de Instagram.

El nombre del fotógrafo es Sion Fullana y hace ya tiempo que está en Instagram: cuenta con 72.000 seguidores y, hasta este pequeño inconveniente, sus fotografías eran públicas. Pero, después de que Vogue tomara una de las fotos que sacó en Nueva York y dijera que era una foto tomada por un miembro del equipo en París (ni siquiera la pegaron en el aspecto geográfico), Fullana se enojó bastante.

El fotógrafo publicó varios tweets al respecto pero no obtuvo ninguna clase de respuesta oficial. Otros miembros de la comunidad del pajarito también se lanzaron al cuello de Vogue, quien simplemente dijo, en una respuesta, que se trataba de un «error». Por supuesto, las fotografías ya han sido borradas de la cuenta oficial de Instagram de la revista. Igualmente, es algo raro que una cosa así suceda.

Fullana, dentro de Instagram, es un usuario aún más influencial que Vogue, que solamente cuenta con poco menos de 12.000 seguidores. Parece infantil pensar que Vogue creyó que dentro de esta cantidad de personas no iba a haber alguien que supiera sobre el trabajo de Fullana, o siquiera que el mismo Fullana los siga. Además, «mentir» en cuanto a la ubicación de la foto parece algo bastante tonto de hacer.

Todo este escándalo (que sin dudas le ha costado el empleo al community manager) se podría haber solucionado con una simple mención a Fullana, dándole crédito por sus fotografías, y con un mero link. Así, en realidad, se pueden solucionar muchos de los problemas de copyright en Internet: solamente queremos que reconozcan nuestro trabajo, nada más. Pero parece ser que todavía muchos no entienden esto.

Y también hace surgir una nueva pregunta, que es: ¿cuán calificadas están las personas que manejan redes sociales dentro de una compañía? Sin dudas, los de Vogue España creían que estaban dejando su Twitter en buenas manos. Lo ideal es que la persona esté bien compenetrada con las redes sociales y conozca cuales son sus buenas prácticas (dar crédito donde el crédito es necesario ni siquiera es una práctica de las redes sociales, sino de la vida en general).