Los últimos años no han sido nada buenos para un viejo conocido del mundo de Internet. Hablo de Internet Explorer, aún a día de hoy el navegador web más extendido a nivel mundial, y una herramienta que ha acompañado a los usuarios de la red desde hace ya casi 20 años. Popular por ser la utilidad por excelencia para navegar en sistemas Windows, con los años han ido surgiendo alternativas en un mercado que Microsoft dominaba y en el que el mismo imponía sus propias normas, incluso si estas no eran aceptadas o aprobadas por la W3C. El mercado le favorecía: ¿Qué más da si no eran estándar, si todo el mundo utilizaba su herramienta?

Puede que Internet Explorer no fuera el primer navegador web, y no inventara nada nuevo, pero el hecho de estar incluido de serie en la nueva versión de Windows, Windows 95, hizo que su popularidad se disparara hasta alcanzar cotas que seguramente ningún otro navegador llegue a conseguir. Y es que en 2002 tenía el 95% del mercado web. Digamos que este éxito, y el hecho de que fuera incluido de serie, inició un episodio que aún a día de hoy vivimos en la web: La guerra de los navegadores. En 1996 se lanzaba Opera, que pese a tener un éxito bastante discreto impulsó a otros a competir. El primero en la lista era el ya fallecido Netscape, famoso por ser la encarnación del primerísimo de todos: Mosaic. Aunque el verdadero boom llegaría años más tarde de la mano de Mozilla.

Mozilla Firefox tuvo una espectacular acogida, y pese a lanzarse en forma de beta introdujo tal vez por primera vez “el miedo en el cuerpo” a Microsoft con un navegador que estaba llamado a dominar el mercado. De hecho, a los pocos meses de su lanzamiento, ya contaba con cerca de un 8% de cuota de mercado, y seguiría creciendo sin parar, con la mayoría de las publicaciones vaticinando que algún día daría caza a Internet Explorer.

¿Hacía falta darle caza para cambiar la web? Rotundamente, no. Microsoft era consciente de la fuga de usuarios que estaba teniendo, y la popularización de Internet y la llegada de las conexiones a los hogares hacían que cada vez más gente probara Firefox, un navegador que una vez probaran no abandonarían. Microsoft lo sabía, y por eso empezó a introducir estándares y a dejar las malas prácticas. Durante las últimas versiones solo se venía hablando de lo mismo: Internet Explorer, más estándar que nunca. Lamentablemente, no hemos visto un navegador que se pudiera decir que respetara los estándares hasta la última versión, Internet Explorer 9.

Ya era demasiado tarde, e incluso Mozilla Firefox tenía problemas para competir con el navegador del momento: Google Chrome. Con una “carrera” meteórica, el navegador de Google ya ha superado en uso a Internet Explorer, aunque sólo fuera por unos días. A día de hoy Internet Explorer sigue reinando, pero como decía al principio, los últimos meses han sido cada vez más desastrosos. Sin embargo, algo parece haber cambiado.

¿Está funcionando la llamativa y a veces bizarra publicidad de Microsoft para Internet Explorer? Pues parece que sí. Con el cierre del mes, Microsoft ha admitido que marzo ha sido un mes genial para su navegador, y de hecho hemos podido ver que durante el último periodo Internet Explorer no sólo ha dado batalla a Chrome y Firefox, sino que ha crecido, algo que no hacía desde hace tiempo. De hecho, durante el último mes ha subido casi un punto entero, un porcentaje realmente significativo en el cada vez más duro mercado de los navegadores.

El secreto de la remontada de Microsoft parece parar precisamente por la publicidad, que muchas veces llega a convertirse en viral y llegar a hacer que incluso usuarios convencidos de Chrome o Firefox prueben de nuevo su navegador, y también a la introducción de la libre elección de navegador en Windows, una actualización que invita a los usuarios de Windows a elegir su navegador tan pronto como instalan el sistema, y en la que por supuesto están los principales competidores de Internet Explorer. Este acto de buena fe parece dar un mensaje concreto a muchos de los usuarios que ya conocen las alternativas: Si Internet Explorer se ofrece junto a opciones tan interesantes como Chrome o Firefox, no puede seguir siendo tan malo.

Además, en el mismo anuncio, se puede ver que la labor de actualización del navegador está siendo exitosa, con una cifra que va en aumento para Internet Explorer 9, que poco a poco va jubilando las versiones anteriores y que está preparando a los usuarios para lo que será Windows 8. Y es que, aunque muchos de nosotros tengamos en nuestra vida diaria otros navegadores, seguramente sí querremos darle una oportunidad al nuevo Internet Explorer, y a la nueva forma de disfrutarlo gracias a Metro.

¿Continuará creciendo Internet Explorer, y se encarnizará aún más la guerra de los navegadores?