En esta nueva edición de Historia del Software, nos dedicaremos a terminar la historia que comenzamos la semana pasada. La intrincada e interesante historia de Unix, un sistema operativo que cambió el curso del desarrollo en computación, llegará a su fin en la entrega de hoy. En la última edición terminamos con una de las etapas más importantes de la historia de Unix, la introducción del lenguaje de programación C. Desde allí retomaremos hoy.

C se introdujo en Unix alrededor de 1972, cuando todo el código se re-escribió en este lenguaje. Esta decisión iba en contra de todo  lo pensado en ese momento, cuando se creía que algo tan complejo como un sistema operativo no podía hacerse en algo tan novedoso. C, además, era un lenguaje más elevado y complicado. Pero, al final del día, resultó ser la elección correcta, porque se trató de un software más transportable, que dependía menos del hardware. Realmente revolucionario.

Pero no todo es color de rosas: Unix no podía ser comercializado como producto. Todo se debía a un juicio anti-monopolio llevado a cabo en contra de AT&T (la compañía detrás de los laboratorios Bell) que en 1958 determinó que no podía ingresar en el negocio de la computación. Por ende, cualquiera que pidiera podía tener acceso a la fuente de Unix, y eso comenzaron a hacer. Ken Thompson, quien junto a Dennis Ritchie fue uno de los principales impulsores y desarrolladores del proyecto, comenzó a enviar cintas y discos con Unix. Fue el comienzo de una propagación impresionante.

AT&T comenzó a vender licencias de todo tipo: al gobierno de los Estados Unidos, a la firmas comerciales, a universidades, a empresas, a todos. Las licencias incluían todo el código fuente de las partes del kernel que dependían del equipo,que se escribieron en lenguaje PDP-11. Unix se volvió muy popular en el ambiente universitario, gracias a la existencia del libro «Lion’s Commentary on UNIX 6th Edition, with Source Code», de John Lions, un material de lectura muy utilizado en la época.

La primera versión comercial de Unix llegó diez años más tarde de la introducción del lenguaje C, en 1982. Parece muy poco tiempo si pensamos que solamente han pasado 30 años, y la forma en la que ha cambiado todo. Pero por supuesto, el departamento de Justicia de los Estados Unidos tomó la jurisprudencia de 1958 para disolver el laboratorio Bell, y en 1983, AT&T ya no contaba con este impedimento. Se apresuraron a comercializar Unix System V, la última version. Y así fue cómo Unix casi llega a su fin (aunque nace un nuevo proyecto de las cenizas, GNU de Richard Stallman, del cual hablaremos en otra entrada), o al menos, cómo terminó su filosofía.

La comercialización de Unix fue tan exitosa que se llegó a pensar que se transformaría en el estándar de la industria. Su portabilidad y eficiencia lo hacían el producto de elección de muchísimas compañías. Sin embargo, los rivales de AT&T pronto comenzaron a desarrollar sus propios sistemas operativos, y con el correr del tiempo Unix fue desbancado por el popularísimo MS-DOS. Quizás hasta podríamos decir que la codicia de AT&T terminó hundiendo el semillero de donde salían las ideas para seguir mejorando Unix.

Con la comercialización de Unix, y el pseudo-fin de los laboratorios Bell, llegó una nueva etapa: la etapa del Unix libre, fomentada por GNU de Richard Stallman, en la que el software libre tomaría una nueva dirección. Quedará para otro capítulo, mientras que ahora cerraremos la historia de Unix.