Si bien no es la prueba más científica que se puede realizar, un televisor viejo puede ser una excelente forma de comprobar el estado y funcionamiento de las cortinas de tu cámara. En otras épocas donde lo importante era el funcionamiento del mecanismo (ya que la película se reemplazaba al finalizar su limite de exposiciones) existían los shutter testers, unos dispositivos que dejaban pasar un rayo de luz al mismo tiempo que la cámara disparaba, permitiendo descubrir si las cortinas estaban en forma. Hoy en día probablemente tu cámara te marque un error si algo sucede con estas, pero el siguiente es un experimento divertido e interesante de realizar, ademas de ser otra manera de sentirse viejo.

Antes que nada, la televisión debe ser de tubo, las clásicas grandes de antaño, debido a que la forma en que muestran la imagen se compone de ráfagas consecutivas de lineas y esto permitirá descubrir desperfectos en las cortinas (hemos hablado de la tecnología detrás de esto en uno de los consultorios). El paso siguiente es apuntar a la tele, encendida claro está, y disparar a una velocidad mayor a 1/60, que es el tiempo máximo que se toma en mostrar toda la imagen.

Mientras veas una linea recta compuesta por la imagen del televisor, las cortinas están en perfecto estado. A medida que subas la velocidad esta linea se hará cada vez más fina, pero lo importante es que estas lineas sean absolutamente paralelas y rectas. Si tienes cortinas horizontales (bastante atípico hoy en día y probablemente territorio de las cámaras analógicas), la linea será diagonal, pero aun así, paralela.

En caso de que veas más bien un triangulo o las lineas dejen de ser paralelas, significa que ambas cortinas están desincronizadas, a destiempo o las vías por las que corren están atascadas con algo. Esto se produce generalmente por algún tipo de polvo o arena en el mecanismo, causando problemas de exposición y comportamiento errático del flash. En este caso no hay mejor opción que recurrir al técnico especializado.

Fuente: Rick Oleson | Foto: Danijel Šivinjski