2011 fue un año clave para el triunfo de Spotify. El servicio de streaming musical ya era uno de los más populares en Europa, pero aún le faltaba desembarcar en Estados Unidos, donde reinaba Grooveshark y donde aún no tenían licencia para operar. Afortunadamente, lograron acuerdo con las cuatro grandes discográficas y abrieron en territorio americano además de en otro puñado de países, pero no se quedaron ahí: Lanzaron una nueva versión con aplicaciones y anunciaron su apertura a las utilidades que cualquiera quisiera desarrollar, siempre y cuando giraran en torno a la música.

Hoy, tan sólo unos meses después, cualquiera que utilice Spotify ya puede utilizar también un buen puñado de aplicaciones que complementan la mejor experiencia musical y la añaden la posibilidad de consultar letras, escuchar música a la par que nuestros amigos, generar listas automáticamente dependiendo de su estado de ánimo, y otras tantas para descubrir música. Por eso, no dejan de ser curiosas las declaraciones de Sten Garmark, director de la plataforma , quien habla de el giro que ha dado Spotify para convertirse en el Sistema Operativo de la música.

Garmark rompe el silencio para anunciar que los usuarios ya han pasado el equivalente a 1.500 años dentro de las aplicaciones de la última versión de Spotify, la cual por cierto sigue mejorando y hace poco añadió el deseado gapless playback o reproducción sin pausas. Los datos vienen de una conferencia celebrada en Londres, donde además se dieron número específicos para cada aplicación, y por ejemplo, SoundDrop, que se centra en ofrecer escuchas compartidas, contó en febrero con la reproducción de más de 15 millones de canciones de forma compartida. Hablamos de 29 días…

Tenemos que convertirnos en el Sistema Operativo de la música. Estamos en medio de una transformación que supone el paso de ser una aplicación a ser una plataforma. Cada uno tiene sus ideas sobre qué debería hacer Spotify ahora, y por eso nos encantan las aplicaciones. Son importantes porque podemos ofrecer todo lo que la gente necesita, y añadir más valor a la música que escuchan. Cuanto mejor sea la plataforma, más fácil será convencerles para que paguen por la música, y ese dinero va directo a los artistas.

Además de las aplicaciones, hay que recordar que durante 2011 Spotify también lanzó su API, la cual permitió entre otras cosas que se lanzara SpotOn Radio, una de las primeras aplicaciones en hacer uso de ella, la cual pueden disfrutar los usuarios de iPhone. Garmark se enorgullece de que les comparen con Pandora, y de que el éxito de la plataforma se traduzca incluso en que aplicaciones como SpotOn, que se sustentan completamente en Spotify, sean ya casi más populares que el propio Spotify en Suecia.

Pero Spotify no para ahí. En la conferencia se pudieron ver las previews de dos nuevas aplicaciones que seguramente se cuelen entre las más populares cuando vean la luz. Complete Collection ofrece precisamente eso, una colección completa de la música de diversos artistas, dando al usuario la posibilidad de visionar los libretos completos de los CD . La otra es The Legacy, que además nos da la posibilidad de leer biografías completas, escuchar setlists de conciertos y demás playlists creadas por usuarios, además de fotografías. ¿Quién dijo que la música digital no aportaba lo mismo que las ediciones físicas?