Apple ha anunciado hoy un nuevo hito en su historia comercial, al conseguir vender más de 3 millones de iPads de tercera generación dentro de los primeros tres días desde su lanzamiento, el 16 de marzo, confirmando una vez más que sería capaz de lograr un éxito de ventas en casi cualquier circunstancia. A modo de comparación, iPhone 4S vendió un total de 4 millones de unidades los primeros 3 días desde su lanzamiento, lo que le da una perspectiva diferente a estos tres millones de iPads, en un mercado infinitamente inferior al de los smartphones. Un análisis objetivo nos dirá que la popularidad actual de la compañía, y el tremendo auge de los contenidos en alta definición y los libros en formato electrónico, que requieren cada vez pantallas de mayor calidad, son los principales motivos por los que la nueva tablet de Apple ha cosechado este loable éxito, pero ¿qué hay más allá?

Hay que reconocerlo, si obviamos la pantalla retina de 2048 x 1440 píxeles de resolución, el nuevo iPad no ofrece mejoras reseñables — sí, cuento también con el nuevo SoC Apple A5X — que justifiquen una necesidad inmediata por renovar el equipo, algo que incluso con el nuevo display es discutible desde muchos frentes. Las capacidades mejoradas del nuevo procesador ARM y la GPU PowerVR integrada son indudablemente un aliciente añadido, pero su aparición dicta más una necesidad provocada por la altísima resolución del panel, que una evolución notable del hardware, algo que por si sólo, no suscitaría tanto interés entre los consumidores, aunque como siempre, cada persona es distinta. Lo mismo sucede con el soporte para redes LTE, no lo suficientemente extendido, o la nueva cámara iSight, que si bien ofrece una calidad fotográfica similar a la alcanzada por iPhone 4 — según las últimas informaciones comparten el mismo sensor — no vendería por sí misma estos tres millones de unidades de los que hoy la compañía de Cupertino presume.

Retina Display, la clave

Lo más asombroso del asunto es que el nuevo iPad de Apple no está disponible en todas las regiones del globo, como uno podría imaginar, sino sólo en 11 zonas distintas, entre las que todavía no podemos contar América Latina o España, donde se pondrá a la venta el próximo 23 de marzo. ¿Qué suscita el inusitado interés de la gente en el iPad? La solución parece estár en ese millón de píxeles extra, que mejoran la experiencia de usuario, especialmente en la lectura, y como bien sabemos, la plataforma iBooks (2) de Apple ha conseguido en poco tiempo un gran aumento en su base de usuarios, con iniciativas como los libros de texto electrónicos, que por el momento se limitan a los Estados Unidos. Apple quiere quitarle terreno a gigantes del comercio de libros digitales como Amazon, o Barnes & Noble, y parece que lleva una mano bastante buena. Por supuesto, el otro factor es la leal legión de seguidores de la manzana, que se cuenta por millones, y que con más convicción que muchos indecisos, están dispuestos a actualizar sus equipos a la última versión si es posible.

Esto abre un nuevo debate: ¿para quién merece la pena un nuevo iPad con Retina Display? Si ya disfrutamos con nuestro dispositivo actual, quizás haya que considerar con mayor cuidado si es procedente actualizar a una pantalla de mayor resolución. Como poco, hay que reconocer que es un gran comienzo, queda esperar y comprobar si las nuevas tablets Android y los SoC ARM de próxima generación están a la altura de las circunstancias; quizás veamos las primeras tablet Ice Cream Sandwich con pantalla «post FullHD» este mismo año.