Algo tienen los time-lapses que nos hacen quedarnos embobados aguardando un desenlace que muchas veces no es ni tan interesante ni tan conseguido como esperábamos, pero el hecho de ver los fotogramas pasar uno tras otro causa adición, y una vez que hemos comenzado a ver uno, no podremos evitar quedarnos hasta el cartel de Fin.

Los time-lapses que solemos encontrar por la red son de dos tipos; por una parte tenemos el time-lapse reality show, uno que documenta una realidad bastante conherente plasmada con más o menos ingenio: cómo construir una casa, cómo hacer origami y –la última moda- todo el proceso de un embarazo. Determinados time-lapses consiguen hacer de un tema tan aburrido y tan trillado como los embarazos un vídeo que hasta los desconocidos se interesan por ver. El último en ver la luz y tener un gran éxito en la red ha sido éste:

Por otra parte nos encontramos con los time-lapses de ficción y estos son, analizados en base al lenguaje fotográfico, los que, en mi opinión, trascenderán y quedarán como obra artística. La diferencia es que la creatividad y el esfuerzo son mucho mayores, ya que no sólo requieren algo de imaginación, sino talento y mucha preparación. Nuestro último descubrimiento ha sido está genialidad llamada Fresh Guacamole.

El otro día comentábamos en ALTFoto que a veces es conveninente hacer un poco de futurología. Aplicado al time-lapse, creo que hay opciones artísticas que tienen un futuro por definir; todos nos cansaremos tarde o temprano de ver la realidad reproducida de este modo de este modo, pero cuanod la imaginación y el esfuerzo dan un golpe sobre la mesa es difícil desengancharse. ¿Qué creéis que ocurrirá con los time lapses?, ¿cómo los utilizáis vosotros?