¿Qué tienen en común Fujitsu, Panasonic y Renesas Electronics? en esencia, estas tres grandes firmas japonesas podrían estar planteándose una gran fusión para crear un nuevo gigante de los SoC basados en ARM, que competiría ante otros líderes del sector como Qualcomm, Texas Instruments, Zii Labs o incluso NVIDIA. La gran competencia entre los fabricantes de chips habría hecho que estos tres especialistas en semi-conductores busquen maneras para volver a triunfar en el sector, lo que culminaría con la creación de un enorme fabricante de chips ARM.

Aparentemente, las tres niponas han sufrido pérdidas millonarias en el último año fiscal debido a la presión de fabricantes del calibre de Samsung o Intel, llegando a presentar pérdidas en operaciones multimillonarias. Fujitsu ha fijado en sus estimaciones una pérdida total de 1.500 millones de yenes (más de 146 millones de Euros) que palidecen en comparación a las predicciones de Panasonic, con 2.200 millones de Yenes, y Renesas, que en 2010 llegaba a un acuerdo con Nokia para producir nuevos chips de comunicaciones HSPA+/LTE, y que ha perdido 4.800 millones de yenes (~214 y 429 Millones de Euros respectivamente)

Innovation Network Corporation, un fondo de inversiones apoyado por el estado japonés, está considerando apoyar la fusión según los informes, repitiendo en este tipo de operación tras mediar también en otras reestructuraciones similares en el pasado, respaldando fusiones que involucraban a compañías con serios problemas económcios. Las tres firmas tienen todavía que reunirse y negociar los términos de la fusión, pero el diario económico japonés Nikkei predice que un comienzo de acuerdo podría firmarse en este mismo mes de marzo, comenzando la operación conjunta a finales de año. Esto permitiría que la nueva «Fujitsu-Panasonic-Renesas» pudiese tener sus primeros chips comerciales tan pronto como el próximo año, entrando en la competencia de los SoC multi-núcleo, y ampliando el catálogo de opciones tanto para fabricantes como consumidores. En el caso de ARM podríamos comenzar a aplicar el dicho popular: «dinero llama a dinero».